miércoles, 6 de enero de 2016

RDM



Rdm
5 horas y 27 minutos después:


El Shinigami que come manzanas:- ¿Podes creer que haya gente que se toma la molestia de leer esto?

Tieto:- ¿En serio?

El Shinigami que come manzanas:- Y no solamente eso, de vez en cuando algún colgado pregunta cosas.
Acá hay uno que nos pregunta nuestra opinión de Baby Etchecopar. Jajaja.

Tieto:- Sí, lo he escuchado alguna vez a ese conductor de radio. 

¿Y qué quieren saber, nuestra opinión? No sabría qué decir. Supongo que lo mismo que pienso de todos los artistas de radio y televisión; que hacen un personaje, que te puede gustar o no, que uno los elije.

Supongo que pregunta porque  todavía se confunden y piensan que el Baby Etchecopar que habla por la radio es así en la vida real. Me imagino que la misma persona piensa que Lanata va por la vida así de temerario, y que Victor Hugo es super marxista. 

Déjenme decirles una cosa, están equivocados, ninguna de esas personas es así en la vida real. Hacen esos papeles para la televisión o la radio y eso es un trabajo, y a ellos les pagan por decir esas cosas. No son así en la vida real, es más, tienen esos trabajos porque ustedes los elijen.

Cuando uno se toma la molestia de examinar lo que estos personajes dicen, noventa por ciento de esas oraciones pasan por arriba de unas cinco o seis carreras universitarias, y las dicen como si ellos tuviesen un master en todas esas áreas y además fuesen especialistas. Y creo que partiendo de ahí todo lo que puedan llegar a opinar significa lo mismo que nada.

No son especialistas en nada, la mayoría de las veces sus opiniones son una consecuencia de la actualidad periodística. 

Yo soy un especialista, hice la carrera de ingeniería, me especialicé, después hice el doctorado. Y aunque no te guste lo que opino o te parezca chabacana la manera como me expreso, sigo siendo un doctor que pasó casi toda su vida haciendo espionaje y sabotaje informático. Y sigo siendo uno de los pocos que se dedicó a hacer lo que sabe hacer en lugar de ponerme a vender computadoras en un Musimundo. Eso me hace uno de los cincuenta tipos en este planeta que sabe cómo hacer para interrumpir las comunicaciones vía internet.

Yo sé que puedo señalar a una persona con el dedo y decirle ¨vos sos un tonto¨ porque he estudiado la bibliografía adecuada para hacerlo. Pero  cuando vos te pones a pensar a cuánta gente tratan de estúpida estos personajes ficticios, la poca formación que tienen para hacerlo y las consecuencias que tiene lo que dicen, lo primero que sale a luz es que los culpables de que tengan ese poder es la gente, la cual casualmente tampoco suele tener una formación apropiada. Por eso nunca los vas a ver debatir con un especialista serio que pueda opinar algo con un poco de criterio científico. A lo sumo invitarán a algún profesor que gana poco dando cátedras en uno de los países más remotos del mundo y que pueda decir algo conveniente.

Yo soy de verdad, estudié, por eso gano diez veces lo que ganan ellos y por eso no me invitan ni me invitarán jamás a que opine de nada. De modo que mis opiniones importan, aunque me guste jugar y hacer bromas, porque  se sustentan en una bibliografía. 

¿Se entiende la diferencia? Yo soy real, y me expreso conscientemente de una ciencia y una profesión en la que llevo más de dos décadas y ellos no, ellos terminaron periodismo con un cuatro si es que terminaron alguna carrera.

Creo que fui muy duro pero me parece que estoy siendo justo.


El Shinigami que come manzanas:- Jajaja. Sí, a ese Etchecopar hay que darle un premio nobel en medicina, puede diagnosticar por radio y sin ver a las personas un montón de trastornos.



¡Carajo! Deberíamos dejar que dé algunas cátedras de sociología, psicología, psiquiatría y que nos explique cómo hacer las cosas… Porque enuncia algunas cosas que son verdaderas revelaciones para la ciencia.



Todavía no entendemos cómo hace, debe ser un genio.

12 minutos después:

Tieto:- Casualmente acabo de cerrar el navegador, porque justo terminé de ver un video de una profesora que es decana en una universidad inglesa, la cual tuvo la buena voluntad de echar por tierra los comentarios de otra profesora que también da cátedras en otra universidad inglesa de mucho  prestigio.

Y entonces cuando terminé de ver eso prendí la televisión y estaban pasando unas imágenes de famosos y entre esas figuras estaba Rosa Martínez, que hace el personaje de Mirta Legrand, que es una de estas personas que opinan, pero que la verdad esta pobre señora debe haber llegado hasta sexto grado. Porque en la época en la que ella estudiaba no había séptimo todavía…

Lo único que se me cruza por la mente ahora, para ser sincero, es que vivimos en una sociedad peligrosamente ignorante y que nuestros artistas, personajes de ficción, son un reflejo del problema que tenemos para diferenciar lo real de lo imaginario. Son una consecuencia de un problema educativo mucho mayor.


El Shinigami que come manzanas:- Pero no acá en Argentina, supongo que los del problema son los canadienses o los ingleses. Nosotros tenemos a Baby.


Tieto:- No me malinterpretes, de todas formas sigo prefiriendo a un Baby, un Lanata, un Victor Hugo o incluso a un político zurdo y medio nabo como Kicillof, que han sabido tener momentos de sinceridad y claridad ante las personas,  que a muchos profesores con muy lindos trajes que convencieron a la gente de ir a la guerra y terminaron matando a miles por nada. 

Por lo menos son más humanos que muchos que conozco.

23 minutos después:

El Shinigami que come manzanas:- Jajaja. Ay dios.

Tieto:- Sí, a ver si todavía se confunden y creen que nosotros sabemos algo. 

No sé por qué tengo la idea de que un gobierno nuestro sería lo más asesino que podría haber. ¿Será que ya pasamos por eso y no aprendimos nada?

5 minutos después:

El Shinigami que come manzanas:- Qué pacífica sería la vida sin amor, Tieto. Qué segura, qué tranquila. Y qué insulsa.

Tieto:- Muy buena película el nombre de la rosa.

En un mundo de aristas perfectas y revisiones médicas periódicas, sin dioses ni astros, no habría lugar para la esperanza, la compasión, la locura o el amor. Y desgraciadamente estamos todos locos así que nadie podría vivir en un mundo así.

2 horas y 18 minutos después:


El Shinigami que come manzanas:- A ese Baby deberíamos meterlo preso por ejercer la medicina sin licencia, entre otros delitos que ha cometido.

Tieto:- No serviría de nada, lo mataríamos. Y después nos sentiríamos culpables por su muerte.

Además su inventiva divierte a las personas. Pobre tipo.

El Shinigami que come manzanas:- Lo mato, no lo mato, lo mato, no lo mato.

Vamos a dejarlo vivir por ahora. Si no voy a terminar tergiversando todo lo que ha dicho y mandándolo veinte años preso por bocón.

14 minutos después:


Tieto:- ¿Sabías que intentaron robarle y lo balearon? Estaba con su hijo.

Seguramente la mafia le mandó algunos chorritos a limpiarlo y no pudieron. Tuvo que defenderse a tiros y a uno de los ladrones le dieron nueve años prisión.

El Shinigami que come manzanas:- Es que ya estoy aburrido de estas reglas; No mates a este, no juzgues a la gente, entrégalos a la justicia…

Quisiese haberme quedado en Japón con el equipo de Caudillo, dicen que allá te dejan matar a todos los que quieras. 

Tieto:- No estoy de acuerdo con la política de Caudillo. Para mí es un criminal y nada más.

Va a ser mejor que no vuelva a América Latina.

El Shinigami que come manzanas:- ¿Es cierto que casi mata a diez mil personas? 

Tieto:- Sí, se puso de nuestro lado porque Master lo extorsionó. No es de los nuestros solamente se cambió de bando.

El Shinigami que come manzanas:- Qué mal.

Me dijeron que tenía una avioneta con pesticidas y que quería rociarlos sobre una ciudad.

Tieto:- Una mezcla era, de gas mostaza y venenos. Siniestro fue el que descubrió sus planes… Larga historia.

47 minutos después:


Tieto:- Me enteré  que  Master piensa enviar a tres a Nueva Zelanda.

El Shinigami que come manzanas:- No estaba enterado.

Tieto:- Sin embargo va a ser un grupo de seguridad porque hasta donde sé allá viven dos ex miembros que necesitan protección.

El Shinigami que come manzanas:- No me gusta Nueva Zelanda, voy a esperar a que terminen con ese barrio privado en Europa y me voy a ir vivir ahí cuando termine con esto.

Estoy harto de tanta basura; Quiero conseguirme una novia, hacer vida hogareña y sentarme en el pórtico de una casa con vista al mar… Olvidarme de todo.

Mague y Freack Master van a ir también.

Tieto:- Yo no puedo porque tengo varias propiedades. El año pasado compré un departamento en Ottawa y todavía no lo estrené.

No he tenido tiempo de nada. Apenas lo compré dejé dos bolsos ahí con ropa por si necesitaba escaparme algún día y no fui nunca más. Y además no está mal como para abandonarlo.

Tengo ganas de ir a Egipto a conocer las pirámides.

El Shinigami que come manzanas:- Allá en Crimea Iki había comprado un departamento y lo hicieron mierda en los conflictos.

Tieto:- ¿Qué hacía el Mexicano en Crimea?

El Shinigami que come manzanas:- También era su escape pod por si le pasaba algo.

6 horas y 12 minutos después:


Medea:- Qué bueno que debe estar ser un espía informático.

¿Cuánto ganabas Tieto?

Tieto:- Poco.

6 minutos después:
El Shinigami que come manzanas:- Antes no ganábamos nada.

3 minutos después:
Tieto:- Y es bastante peligroso.

Yo formé parte del grupo canadiense cuando me sacaron de la Argentina. En esa época ganaba lo que serían diez mil pesos argentinos, una miseria, y corríamos riesgo de verdad.

Después aprendimos a escondernos mejor cuando vimos que nos podían localizar y matar igual. Fue un tiempo muy duro.

Yo me acuerdo que  en Canadá vivíamos en un departamento muy chico y no teníamos ni para comer.  Porque además me estaba perfeccionando y no me quedaba nada.

Igual que acá mi trabajo consistía en hacerle contra inteligencia a algunos delincuentes y nos la pasábamos todo el día juntando información de los movimientos de tres o cuatro mafiosos. Hasta que nos dieron el trabajo de China y todo se complicó.

Eramos cuatro. Zero era un chico chileno que tenía veinticuatro años, jovencito. Además estaba Quato y Kamikaze que era un japonés buena onda.

Nuestra misión era muy fácil porque nuestro grupo no era muy experimentado; uno de nosotros tenía que viajar a China, comprar un depósito, un hangar, poner una antena ahí y volver. Un trámite, muy fácil, así que lo mandamos a Zero que era el más nuevo con un maletín. La idea era conectar un teléfono satelital que sirviese de antena inalámbrica y que permitiese conexión de internet con otro grupo que estaba en Corea.

Quiero aclarar que Zero no estaba llevando nada raro, en el maletín llevaba un teléfono, una laptop y plata para sus gastos. Además estaba todo programado; se bajaba del avión, se subía a un auto y se bajaba en un hotel donde hacía el negocio y de ahí al hangar y del hangar al aeropuerto. O sea que ahí él no estaba haciendo nada ilegal, aunque iba a poner un teléfono con conexión de antena en el hangar.

Tal vez sea necesario aclarar que las leyes sobre las comunicaciones en China son muy herméticas, y que si te agarran comunicándote con el exterior vas preso.

La operación tenía sentido, estaba dentro de un contexto político muy distinto, en esa época se estaba debatiendo el derecho a la información y como nosotros obramos en función de las resoluciones de la ONU y de la declaración de derechos humanos, correspondía que alguien se hiciese cargo de ir a sabotear la manera China. Porque supongo que sabrán que allá a los derechos humanos se los pasan por el siete y el derecho a la información no existe.  

Zero llegó a comprar el hangar y nunca más volvimos a saber de él.

Ese mismo día yo me asusté, y como mis órdenes eran las de huir ante cualquier sospecha tomé el bolso y me fui de ahí. Los otros dos se quedaron.

Dos años y medio después apareció un chino por el departamento y mató a Kamikaze.

 Moraleja de la historia ¿Cuál es? Ser un espía informático es una cagada; no se gana bien, nadie sabe quién sos, siempre te estas escondiendo, y la mafia comunista China no te quiere.

Ahora gano bastante bien, pero ya estoy podrido.

2 horas después:

Medea:- A mí me están pagando treinta mil y todavía no sé hacer nada. Me da un poco de pena agarrar la plata.

Tieto:- Acá hay información como para enjuiciar a unos cuantos ante la Haya hija, la plata no te va a faltar. Cortesía de los amigotes de Master, mucha plata de contratados por la O.N.U.



¿Sabes cuánto le dan a Master por organizar y mantener todos los grupos solamente de Latino América y Caribe?

Medea:- Ni idea.

Tieto:- tirá un número.

Medea:- Diez millones.

El Shinigami que come manzanas:- Jajajaja.

Tieto:- Ponele unos cuantos ceros más a eso.


El Shinigami que come manzanas:- Lo que pasa es que Master es un hombre muy humilde. Y muy generoso.
Tieto:- Miserable… Jajajaja.

El Shinigami que come manzanas:- Jajajaja. 

Tieto:- Y encima te dice ¨yo soy un tipo muy generoso¨ Cara dura.

El Shinigami que come manzanas:- Jajajaja.

18 minutos después:


El Shinigami que come manzanas:- Pero eso sí, anda en ojotas todos los días, no tiene un centavo.

Medea:- A veces no entiendo nada.

Tieto:- Y mejor que no entiendas porque no te pagan para pensar. Usted va a pensar cuando yo le dé permiso de pensar, mientras tanto va a hacer lo que yo le diga. Porque ya tenemos a unos cuantos ñoquis de Interpol que no sirven para nada y cuestan muy caro.

No te hagas problema chiquita, que estás acá porque sos honesta. 

Ahora me voy a tomar unos mates, nos vimos.

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