domingo, 21 de febrero de 2016

La idiotez se viraliza no sólo en la Web


Fuentes: http://www.entornointeligente.com, El Clarín, http://www.elcomercio.com
Como ya casi todos sabemos, veraneantes en Santa Teresita "pescaron" a mano a un pequeño ejemplar, seguramente perdido, en la orilla. Lo sacaron del mar y lo mataron o dejaron morir, mientras una multitud de gente en general sobrealimentada se sacaba selfies junto al pobre bicho. La crueldad, además de gratuita, es misteriosa. La estupidez, también. Cuesta creer que no haya palpitado algún rastro de vida inteligente entre tantos ejemplares de homo no sapiens.

La brutalidad, la ignorancia, la maldad que se ejercieron sobre ese símbolo de mansedumbre resultó tan impresionante en su formato de video, que la noticia se publicó en diarios y sitios de noticias de medio mundo, adornando aún más, si esto fuera posible, la imagen que de los argentinos se ha formado el resto del planeta.

Dos paradojas sobrevuelan este oprobio. En su clásico "Diccionario de símbolos", Juan Eduardo Cirlot define al delfín como "el animal alegórico de la salvación". Casi contemporáneamente a esta noticia, se conoció la de la muerte de Umberto Eco, uno de los habitantes más lúcidos del planeta.

Hace poco, Eco había opinado que "las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles".

Y la verdad, cada vez que uno se sumerge en el mundo virtual, encuentra que la mente promedio de los que allí aparecen es semejante a los veraneantes que gozaron con el suplicio del menudo delfín en Santa Teresita.

Bajo el disfraz del entretenimiento y la curiosidad, es la tontería la que campea en la Web. Cuesta creer, por ejemplo, que una selfie en Twitter de una madre con dos hijas gemelas, todas muy parecidas, haya cosechado en pocos días 33 mil retweets y 59 mil "me gusta". El poderoso enigma que sedujo tantos fue quién era la madre y quiénes las hijas. Tanto interés produjo esta simpleza que la CNN terminó entrevistando a las mujeres para que develaran el descomunal acertijo.

Uno de los hits de la Web el año pasado fueron las viralizadas fotos de un vestido que generaba opiniones disímiles sobre sus colores. Según la estadística anual de Google, esta sublime estupidez, que planteaba si era azul y negro o blanco y dorado, encabezó el ranking mundial de búsquedas en febrero con 63 millones, por encima de toda noticia de cualquier orden. El hallazgo de rastros de agua en Marte, descubrimiento del cual puede depender el futuro de la humanidad, generó en noviembre algo más de 10 millones de consultas, unos 50 millones menos que la idiotez del vestido.

El ajedrez es un entretenimiento, el dominó y el truco también lo son, entre tantos otros en los que interviene la inteligencia. Ahora, que "bajó 35 kilos y su marido le pidió el divorcio" haya sido furor en Instagram y la noticia más leída en una jornada en Clarín. com, o que el supino arcano sobre para qué sirve el bolsillo chico del jean también se haya viralizado a escala mundial, muestran que la afirmación de Eco sobre la proliferación de imbéciles anclados en la tecnología no constituye una opinión sino una trágica descripción de la realidad.  

Cualquiera que haya tenido la fortuna de entrever alguno aletear entre las olas, sabrá que un delfín es un milagro del mar. No sólo es uno de los animales más inteligentes que hay sino que es de una belleza y una gracia únicamente comparables con su elegancia y delicadeza.

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