lunes, 11 de abril de 2016

Conmoción en Rafaela por el homicidio a golpes de la directora de una escuela


Fuente: http://www.lanacion.com.ar
Para la policía, fue víctima de un intento de abuso sexual por parte de un conocido.

SANTA FE.- El crimen de una directora de escuela conmueve a Rafaela, departamento de Castellanos, situado 90 kilómetros al oeste de esta capital. La víctima, Nelly Zárate de Peludero, de 52 años, directora de la Escuela Primaria Nº 475 Bernardino Rivadavia, fue asesinada a golpes de puños y patadas. Fue hallada boca abajo sobre su cama, vestida sólo con su ropa interior y con el rostro desfigurado; el dormitorio exhibía sangre en las paredes, una escena escalofriante incluso para los investigadores policiales de homicidios.

Los restos de la víctima fueron despedidos ayer, un día después del crimen, ocurrido en la tarde del sábado. El cortejo fúnebre, de camino al cementerio rafaelino, pasó por la escuela, donde directivos, docentes asistentes, padres y alumnos que se habían congregado en el lugar la recordaron con un sostenido aplauso. En la Bernardino Rivadavia no habrá clases hoy, y los compañeros de Nelly planean programar esta semana una movilización para exigir justicia.


La versión que manejan los responsables de la pesquisa es que se trató de un asesinato precedido de un intento de abuso sexual, probablemente protagonizado por alguien del círculo de amistades de la docente, dado que, según declararon algunos vecinos, escucharon a una persona decir: "Nelly, te venimos a visitar", y el perro de la docente no ladró, indicio de que ese recién llegado no le habría resultado desconocido.

No obstante, el fiscal interviniente, Carlos Vottero, confirmó que se investigaba un crimen "ocurrido entre las 14.30 y las 15 [de anteayer], en circunstancias de mucha violencia", aunque sin descartar ningún móvil, incluso el del robo.

Ayer mismo, los detectives abocados al caso trabajaban para establecer si hubo faltante de dinero o de joyas y otros artículos de valor, lo que hasta ayer a la tarde parecía descartado, aun cuando conocidos de la víctima sugirieron que Zárate de Peludero "siempre traía dinero de la escuela" a su casa.
Al cierre de esta edición, los pesquisas analizaban las imágenes de una cámara de seguridad instalada en las inmediaciones de la vivienda de la víctima, situada en la avenida Ernesto Salva 1768, casi enfrente de la terminal de ómnibus, en el barrio San Martín, de Rafaela.

Zárate de Peludero había quedado viuda hace 17 años, con un hijo que estudia la carrera de Música en Córdoba y que regresó ayer a la madrugada a Rafaela, tras ser anoticiado del crimen contra su madre.
El descubrimiento del homicidio lo hizo la madre de la víctima no más de una hora después de que se produjo, según las estimaciones de los peritos forenses que trabajan en el caso. Los analistas de la escena del crimen consideran que el asesino no habría usado un elemento contundente para consumar la muerte, sino "golpes de puño y patadas".

Además de la gran cantidad de sangre hallada en el dormitorio, los detectives científicos reseñaron en su informe que en ese cuarto y la cocina presentaban el mayor desorden, que se extendía, en menor medida, al resto de la vivienda. Esta situación de la escena del crimen es la que lleva al fiscal Vottero a no descartar que el homicida, quizá luego de un intento de abuso sexual, hubiese revuelto la casa en busca de alguna fuerte suma de dinero o de algún objeto valioso en particular.

Como se dijo, vecinos del lugar admitieron haber escuchado a una persona llamar a la puerta de la docente. El perro de la familia no ladró, por lo que se supone que quien ingresó a la vivienda era conocido de la casa. Además, la mujer le habría franqueado el paso, ya que no hay signos de violencia en el acceso.

Trabajaron en el lugar del hecho más de cinco móviles policiales, pertenecientes a la comisaría 13» y otras seccionales, a la Policía de Investigaciones (PdI) y a la Guardia Urbana (GUR). Decenas de agentes policiales relevaban datos, detalles y testimonios ante la presencia de gran cantidad de curiosos, en especial muchos pasajeros que esperaban para tomar alguno de los servicios de ómnibus de la terminal.

Las tareas fueron supervisadas por el fiscal Vottero, que estuvo acompañado por el subjefe de la Unidad Regional V, comisario Marcelo Bustamante, y el jefe de Orden Público, comisario Javier Gorosito.

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