El oficialismo en Venezuela abrió la posibilidad de pedir la disolución judicial del Parlamento, de mayoría opositora, en medio de la lucha que libran para celebrar un referéndum revocatorio del mandato del presidente Nicolás Maduro.

La coalición chavista destapó la que podría ser su carta más atrevida contra las fuerzas que buscan sacar del poder a Maduro, presionado por una crisis económica muy severa. El oficialismo pide que la abolición sea acompañada por la convocatoria a elecciones parlamentarias para que sea el pueblo el que diga si esta Asamblea “obstruccionista y violatoria de la Constitución” es la que debe ejercer el Poder Legislativo. Así lo dijo el portavoz chavista Didalco Bolívar.

Si la Sala Constitucional aprueba el pedido, el Gran Polo Patriótico -la coalición del gobierno- prevé acudir al Tribunal Supremo de Justicia, al que la oposición tilda de ser el “bufón jurídico” del gobierno. A mediados de junio, esa corte admitió una demanda de Maduro contra el Parlamento también por usurpación de funciones, y el tribunal dictó entonces medidas cautelares e invalidó dos decisiones del Legislativo.

Las elecciones parlamentarias se realizaron en diciembre pasado y determinaron una super mayoría para la oposición, ventaja que perdió luego cuando la Justicia hizo caer a algunos legisladores opositores por presuntas irregularidades. Se mantiene de todas maneras una mayoría importante de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática.