miércoles, 27 de julio de 2016

RDM




RDM
7 horas 20 minutos después:
Dementia:- Que bien se siente que no haya nadie, es como estar durmiendo. Podría inclinar un poco el sillón con la cosa esta y dormirme una buena siesta.

Príncipe Ali:- Sí. Yo me hice un café y tengo los pies sobre el escritorio.

1 hora y 2 minutos después:
Medea:- Ya está, ya leí el archivo de contraseñas y eso.

1 minuto después:
Dementia:- Me inquieta un poco la oscuridad, tener puesto esta cosa en los ojos y que todo sea negro. Habría que ponerle un fondo para que no sea tan oscuro.

Medea:- No se puede cambiar el fondo del prompt en este programa.

Dementia:- Que lástima. Me da más sueño.

2 horas después:
Medea:- Digan algo. Tanta quietud me hace sentir que estoy sola.

¿Cómo terminaste acá príncipe?

Príncipe Ali:- Yo soy peruano, nací allá. Mi familia tenía una casa de computadoras y ahí aprendí mucho. Aprendí a programar por osmosis desde chico y hacía parches para juegos y esas cosas, pavadas.
Después, de grande, me metí a hacer ingeniería, para ser ingeniero agrónomo. Me alquilaba un departamento con lo que me daba mi familia y vendiendo copias de películas. Tenía internet y me la pasaba navegando y jugando.

Un día me metí en un foro de una página que había estado inactiva durante dos años, había una discusión medio extraña, nadie quería decir algo y yo dejé un comentario sin saber en qué me estaba metiendo. Era algo del evento, lo que no se puede decir, y parece que yo acerté en algo porque a los dos días unos hombres armados me dispararon cuando iba saliendo de la universidad. De milagro no me pegaron un tiro porque tiré las carpetas y llegué a tirarme al suelo.

Lógicamente que me asusté, estaba cagado hasta las patas. Pero no me preocupé porque en ese momento había otras personas y yo no sabía que la cosa era conmigo. Era imposible relacionar el comentario que yo había hecho con el ataque.

A los dos días, más o menos, vinieron a buscarme unos soldados. Y conocí a Rash, que me explicó lo que pasaba y lo que yo había hecho. Eran la seguridad privada de Master y me ofrecieron llevarme a Chile para ponerme a salvo.

Tuve que dejar todo para escaparme, o me iba con ellos o me mataban esos mafiosos.

Estuve en Chile un mes con custodia hasta que me reubicaron y me dieron este trabajo, me reclutaron para formar parte de la seguridad de Master. Me conecté por primera vez al sistema el día veinticinco de octubre del dos mil catorce, me acuerdo claro porque tuve problemas para hacer andar el programa y hablé con Hank.

Como en Chile no tenía a nadie y no conocía a nadie, además de que no tenía nada, me vine a la Argentina. Acá por lo menos estaban los otros con lo que yo trabajaba y me hice amigo de ellos.

Lo que me molesta es que a nadie le importó, ni a mi familia, ni a mis amigos, ni siquiera a la gente de la universidad; Nadie me buscó, nadie denunció nada. Y eso me hizo sentir como la mierda, como estar desamparado.

No le importé a nadie, me sentí abandonado. Pudieron por lo menos haber puesto una nota en el diario diciendo que yo había desaparecido o algo.

Debo haber sido una persona terrible porque nadie movió un dedo en buscarme, aunque no recuerdo haberle hecho mal a nadie. Cuando vi que no le importaba ni a mi familia decidí no comunicarme.

Pero bueno, ahora tengo este trabajo, gano bien. No los necesito, que se vayan a la mierda.

Hace dos años que estoy acá y me siento argentino. No sé, acá a la gente sí le importo.

6 horas y 19 minutos después:
Medea:- Buena, parece que Maduro por fin dijo algo que tiene un poco de sentido. Trascendió que criticó los video juegos como ¨parte de una cultura de la muerte que ha creado el capitalismo¨.

La insólita razón por la que Maduro no quiere que los chicos jueguen a Pokemon Go

Claro que Maduro por ser de izquierda está en contra del consumismo, y casualmente no es una persona que se destaca por tener un vocabulario muy florido o siquiera tener un amplio conocimiento sobre algo. Pero sí es cierto hay juegos con mensajes para mayores edad y que se deben aplicar algunas restricciones, es cierto que algunos niños maman la violencia de los juegos y que como dijo hay juegos online donde la gente se vuelve adicta y malgasta su tiempo. Sin embargo no creo que sea el caso del Pokémon Go, ya que este en especial impulsa a la gente a salir de sus hogares, a hacer un poco de ejercicio y a llevar una vida más sana.

Tampoco diría que Pokémon Go es un juego para menores de edad, ya que para jugarlo es necesario tener un celular muy caro que solamente un adulto podría pagar, y los menores no deberían alejarse de su hogar sin compañía de un adulto. Por eso creo que es más bien para un adulto, que quiere ponerse en forma y hacerlo de una manera divertida, considerando que la mayoría de las personas que miraban ese show de televisión en los noventas ahora deben tener como treinta años o más y debido a eso la interfaz, los pokemón, les resultan familiares.

Además es necesario agregar que Nintendo, y la compañía responsable por pokémon go, Niantic, no son lo mismo que Sony o que Microsoft, las compañías que rivalizan en el campo de los juegos con las mismas. Nintendo apunta sus productos a los menores de edad y son mucho más sanos que los de Microsoft y Sony. Vendría a ser como el Disney de la industria. Por eso se equivoca Maduro, porque la violencia en los juegos viene de otras compañías.

Sony y Microsoft se pelean cada año por dar licencias a los desarrolladores de juegos más violentos o para adultos, mientras que Nintendo por otro lado tiene a Mario y quizás por ahí viene el tema. Disney hizo negocio con Nintendo y se quedaron con Mario, que si se quiere es el nuevo Mikey de nuestra era, y el personaje más querido y famoso de los juegos. Y estas otras corporaciones no pueden competir con Mario y por eso hay tanta anti propaganda hacia los productos de Nintendo.

En mi opinión, las que deben moderarse son las otras compañías. Pero no Nintendo, ellos hacen cosas para niños. Por supuesto que Nintendo tiene en su haber algunos títulos para mayores, pero son mucho más rigurosos porque tienen una imagen y tienen que cuidarla.

Y tampoco hay que confundir la compañía que desarrolla la plataforma con la que hace los juegos. Las que hacen los juegos pagan una licencia, que a veces cuando son asociadas se les entrega gratuitamente para que hagan los juegos para una consola. No es la misma empresa la que fabrica la máquina o el aparato que la que hace los juegos.

Nintendo ha sido la única compañía en desarrollar un mecanismo de juegos online que no expone a los menores de edad. Mientras que Sony y Microsoft optaron por ponerle un micrófono y conectar a la gente sean menos o adultos sin importarles las consecuencias. Y también son los que le venden la licencia a cualquiera con tal de tener un título más en la biblioteca de la consola.

Es como que hay una carrera entre la Playstation de Sony y la X Box de Microsoft por ver cual consola tiene el juego más violento y más realista. Y por más que les pongan una marca en inglés y no se lo vendan a menores en Estados Unidos, cosa que tampoco ocurre porque no les importa, siguen llegando juegos para adultos de estas compañías a las manos de los menores de edad.

Me parece que Pikachu no tiene cara call of duty.

2 horas y 17 minutos después:
Príncipe Ali:- Yo pienso que los japoneses, los yanquis y los europeos hacen los juegos para los hijos de ellos. Somos nosotros los responsables si después los importamos a nuestros países donde no hay ninguna regulación. El mercado más grande para los video juegos es Estados Unidos, por eso la mayoría de las compañías que los hacen ni siquiera se toman la molestia de traducirlos.

Y a esas compañías tampoco les importa mucho hacer juegos para nuestra región porque nosotros los compramos truchos o copiados. Al margen de que nuestra economía no nos permite pagar esos precios tan elevados de algunas consolas o juegos.

No le adjudico la violencia a los juegos porque he jugado toda mi vida juegos violentos y no ando por ahí con un arma. Pero no desestimo que pueda haber gente que trate de emular lo que ve ahí como pasa con la televisión o como pasó alguna vez con el cine.

Como sea, pienso que esta industria de la violencia en los video juegos va a quedar aplazada cada vez más, porque esa es la tendencia. Y es que no son tantos los juegos violentos que llegan a la fama y al éxito como lo son los accesibles para los menores.

El tema es que hoy en día hay tanta variedad de géneros en los juegos como lo hubo alguna vez en el cine y resulta difícil ponerlos a todos en la misma bolsa.

Los adultos, si bien algunos tenemos el dinero para comprar esas cosas, la mayoría no tenemos tiempo. Mientras que los menores tienen más ratos libres para jugar y entretenerse, y es por eso que creo que estas compañías que apuntan sus productos a un público mayor de edad van a perder. Porque a ningún adulto le interesa, es lo primero que uno sacrifica, por así decir.

Me recuerda a la década de los noventas cuando Sega y Nintendo competían para ver quien se quedaba con el negocio de los juegos. Y al final terminó ganando Nintendo la famosa guerra de las consolas, porque ellos apuntaron a los niños y adolescentes, mientras que Sega quiso llegar al público adulto. Y público adulto no consume tantos juegos.

El mundo de los video juegos es todo un tema aparte, porque por lo general es lo más accesible y compatible lo que se vuelve popular. Y para entender eso habría que tener entre diez y quince años de edad. Después hay toda una cultura gamer que sí consume esos productos, pero siguen representando menos del uno por ciento del mercado.

Entonces diría que la industria del video juego, que todavía es muy joven, está experimentando para determinar qué es lo mejor, que es lo que más se vende, que es lo que la gente realmente quiere, y eso va a llevar un tiempo. Y también nos va a llevar un tiempo a nosotros crear las leyes apropiadas para protegernos como lo hicimos con la televisión o el cine.

Perdón si sueno repetitivo, pero no creo que apuntar los video juegos a los adultos, aunque pueda ser en un principio atractivo, vaya a dar grandes ganancias y sea algo que vaya a quedarse porque ya quisieron hacerlo antes y no fue un éxito comercial. Y como dicen, esa industria de la violencia, se va a terminar derrumbando por la inaceptación de la propia gente. Lógicamente que siempre existirán aquellos que prefieran transgredir esas reglas y que tengan éxito con una buena idea, pero dudo que se conviertan en grandes éxitos comerciales.

En el mundo de los video juegos se prestan situaciones extrañas, como que de pronto un desconocido inventa algo que se vuelve viral y la sensación del momento, y estas corporaciones se pelean para ver cuál es la que le compra el invento primero y le pagan cien millones por la patente. Y ese invento termina siendo el Minecraft que es de donde nacen todos sueños y las fantasías de un niño de diez años. Y por eso es tan difícil de comprender, porque habría que tener diez años para poder ver las cosas con esa mirada. Es debido a eso que esa industria no está gobernada por la lógica, la tecnología o las corporaciones.

Diría que la industria del video juego está gobernada por la misma locura que hace que un niño se tire al piso en una juguetería y patalee para que su padre le compre un juguete. Por capricho de los menores, o por el mismo sentimiento que hace que le escriban cartas a un ser inexistente una vez al año para que les traiga regalos. Es algo que los adultos no podemos entender.

Hoy en día es el pokémon, pasado será el minecraft y la semana que viene los chicos preferirán otra cosa y el que tenga lo que quieren ganará y el que no perderá.

Yo recuerdo que cuando era chico moría por un muñeco de Mazinger que tiraba los brazos, y el día que me lo dieron fue el día más feliz de mi vida hasta ese momento, aunque después de un rato me aburrí y me fui a jugar con otra cosa. Y es por eso que ese mercado es tan errático y cambiante, está manejado por el antojo de los menores y la satisfacción de los padres de darles a sus hijos lo que quieren para que sean felices.

56 minutos despues:
Dementia:- No sé por qué se molestan en explicar las cosas, si está claro que ese Maduro es un cara dura y un ladrón. Y es tanto así que la gente tuvo que recurrir a un apartado de la ley para poder sacarlo del poder al tipo, porque es un castrista que se quiere quedar para siempre ahí.

Cuando su gobierno termine lo van a colgar. Y ya a estas alturas no tiene otra alternativa que seguir mintiendo.

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