viernes, 16 de septiembre de 2016

El ministro Bullrich habló de "nueva Campaña del Desierto" y desató el enojo

Fuente: http://www.clarin.com
Polémica en Choele Choel - El titular de Educación Improvisó un discurso en la inauguración de un hospital y terminó criticado.

El ministro de Educación, Esteban Bullrich, no tenía planificado hablar durante el acto de inauguración del Hospital Escuela de Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Negro en Choele Choel. Pero el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, lo invitó por fuera de los papeles y Bullrich se vio obligado a improvisar un discurso que dejó mudos a los numerosos presentes. “Esta es la nueva Campaña del Desierto, sin espadas, con educación”, aseguró el funcionario. La frase sorprendió a Weretilneck y a las autoridades de la casa de estudios, comenzando por su rector, Juan Carlos Del Bello.

La Conquista del Desierto se desarrolló en la región -hoy conocida como Río Negro y Neuquén- entre los años 1881 y 1833 (la campaña militar completa abarca desde 1878 a 1885), y es considerada por los descendientes de los pueblos originarios y por numerosas organizaciones sociales y educacionales, como un acto genocida de parte de los gobiernos de entonces, donde sobresalían figuras emblemáticas de la historia nacional como Julio Argentino Roca y Juan Manuel de Rosas.

“Esta es la nueva Campaña del Desierto, pero sin espadas, con educación”, indicó Bullrich al comenzar su intervención y, según le contaron a Clarín algunos de los participantes del acto, el ambiente bajó varios grados de temperatura. “Nadie sabía qué cara poner, primero muchos se quedaron duros, pero al rato lo querían agarrar del cuello al ministro”, describió una persona que fue a la apertura del Hospital.

Bullrich también subrayó la palabra “desierto” en su discurso, una realidad contra la que los rionegrinos del Valle Medio han luchado durante más de un siglo. De hecho, los valletanos se sienten orgullosos de haber cambiado el rostro de la superficie que habitan mediante enormes esfuerzos como cambiar el curso de los ríos e irrigar miles de hectáreas mediante un compleja red de distribución de agua. “Sin profesionales que multipliquen lo que hacemos, no sirve de nada porque no estaríamos poblando este desierto”, dijo y de inmediato trató de iluminar su concepto. “Ustedes hacen que no sea un desierto”, concluyó el ministro tratando de resolver el problema dialéctico en el que se había metido por sí solo.

Minutos después, Bullrich trató de explicar sus ideas ante la prensa local pero solo logró empantanarse más. “Me refiero a ese proceso histórico, del avance en un territorio que no estaba conquistado, ocupado. Ahora, a partir de una construcción distinta con la educación, los pueblos originarios tienen que ser reconocidos, hay que trabajar con ellos para que haya una cultura común y no la aniquilación para que (una cultura) predomine”, aseguró.

Alguien le recordó que los descendientes de mapuches y tehuelches consideran que el territorio estaba legítimamente ocupado, poblado y explotado por estos pueblos antes de que se iniciara la “Campaña del Desierto”.

Las reacciones ya están a la orden del día en todo Río Negro. “Desde las investigaciones científicas realizadas en nuestra institución, desde la memoria social en nuestra región y desde el sentido común aquello que usted, Sr. Ministro de Educación, refiere como hecho histórico en términos de “campaña del desierto” ha sido un genocidio. Bajo ningún concepto puede aceptarse que un crimen de lesa humanidad pueda ser utilizado como metáfora para referir a una política pública. Esto supone o bien una supina ignorancia e indiferencia ante la historia de nuestro pueblo, o bien una propuesta educativa, en este caso, que comparte los lineamientos principales con aquello que se compara”, indicaron en un comunicado un grupo de becarios, investigadores, docentes y personal del Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio de la propia Universidad Nacional de Río Negro y del CONICET. “Usted habla de hacer una “nueva campaña” con la educación, desconociendo que ha sido precisamente el sistema educativo en nuestro país un responsable directo de que los prejuicios y discriminaciones se hayan perpetuado, construyendo a los pueblos originarios como “salvajes”, “extranjeros” y “ladrones”, y a la región en que vivimos como un “desierto”, agregan.

Por su lado, el diputado nacional Martín Doñate (FpV) atacó al ministro desde su Twitter: “A quién pretende conquistar @estebanbullrich con esta “nueva campaña del desierto"?. ¿Quiénes cree que habitan nuestra provincia el ministro?”, escribió. La diputada nacional María Emilia Soria (FpV) también criticó al funcionario. “Es insólito que transitando el 2016 venga este personaje a exhibir con absoluto desparpajo su rancia concepción sobre esta parte del interior del país”, arremetió Soria. “Desconoce el genocidio del pueblo mapuche y tehuelche y falta el respeto a las comunidades indígenas que aun tienen heridas abiertas”, recalcó la senador Magdalena Odarda (ARI).

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