miércoles, 30 de noviembre de 2016

CDV 38



Crossover

9 horas y 49 minutos:
Ciberpunk:- Hola.

Killer Queen:- Hola.

9 horas y 50 minutos:
Killer Queen:- Necesito un hombre que me arregle la casa. No puedo hacer todo yo sola. Se me llenaron las canaletas de enredaderas.

Ciberpunk:- Si no estuviese lejos te daría una mano.

10 horas y 7 minutos:
Freack Master:- Hola.

Ciberpunk:- Hola. Bienvenido a mi chat.

Freack Master:- ¿De qué hablan?

Ciberpunk:- De todo un poco. Somos cuatro, pero cuantos más seamos mejor. Estamos Killer, que es una quiosquera, Menelcar que es un tipo solo con aspiraciones de ser carpintero el cual es acosado por un duende que le roba las medias, Asmodeo que es algo así como un ex repositor neo nazi, y yo que soy un quinto dan en Taekwon-do.

¿Y vos?

Freack Master:- Si te digo no me lo creerías.

Ciberpunk:- ¿En serio? Yo pensaba que el del duende era el más limado.

Freack Master:- He llevado una vida muy complicada.

Ciberpunk:- A ver. Dale.

Freack Master:- Yo fui considerado superdotado, fui a un colegio especial. Y desde chico me interesé por la informática y la robótica. Conseguí mi doctorado en ingeniería robótica con las calificaciones más altas a la edad de veintiún años.

Tuve problemas con unos narcos, me tuve que escapar, y después de eso mi vida se volvió un desastre. Terminé en España, me involucré con la gente equivocada, diseñando armas y hackeando para causas que no eran las mías. Y acá estoy, debería estar en la lista de los hombres más buscados, pero para eso deberían reconocer que existo y no les conviene.

Trabajé de mercenario informático para una agencia de seguridad, inventé algunos artefactos mortales, vendí armas a grupos extremistas, diseñé misiles y todo tipo de armas caseras… Un lío bárbaro.

Soy lo que se conoce comúnmente con el nombre de ¨genio del mal¨ o por lo menos esa es la etiqueta que me pusieron por tener ideales. Me dicen el loco maestro, el maestro de la violencia, científico loco, super villano… Pero no soy tan malo, también hice cosas buenas, solamente que no se hicieron tan famosas como los misiles de mediano alcance que le vendí a Hamas.

10 horas y 37 minutos:
Ciberpunk:- Vos sí que estás jodido.

Freack Master:- Y que lo digas.

Ciberpunk:- No sé si no llamar a la policía.

10 horas y 49 minutos:
Killer Queen:- Dejalo, este está loco.

Ciberpunk:- No entendí por qué no pueden reconocer que existís.

Freack Master:- Porque tendrían que reconocer que todo el sistema que han creado no funciona; La política no funciona, la democracia no existe, la economía no funciona, la policía no funciona, nada es como ellos dicen que es o que será. En realidad todo es una farsa, y yo soy la prueba viviente de las falencias del capitalismo: Un doctor en robótica con conocimientos en informática y misiles que no tiene trabajo, o sea, que se puede poner al servicio de cualquiera que le ofrezca algo de dinero.

Soy un tipo que tiene el conocimiento para hacer misiles y bombas teledirigidas, pero no tiene laburo, así que yo literalmente soy una amenaza para todos. Porque puedo hacer explotar cualquier cosa, en cualquier momento, terminar con cualquier gobierno, empezar una guerra… Un peligro.

¿De qué te sirve la democracia si yo puedo borrarla en un segundo con una bomba? ¿Entendes? Elegir un presidente sería algo de cartón, porque ellos pueden pretender tener el poder, pero en realidad al final, el que decide si viven o si mueren los que tienen el poder, es un loco como yo.

No hay suficiente seguridad, o policías, o ejército que puedas poner alrededor de un presidente para cuidarlo de mí. Y hacer un misil no es tan difícil ni tan costoso como se le dice a la gente, es mucho más fácil de lo que se piensa.

Biólogos, químicos, bioquímicos, ingenieros especializados. La mayoría trabaja en cualquier cosa menos en lo que se supone que deberían trabajar, mal pagados y algunos hasta desempleados.

¿Sabes cuánto sale hacer un misil con una cabeza química? Cien mil pesos, menos de lo que vale un auto, incluyendo el sueldo de los químicos. Con suficiente potencia como para explotar y envenenar a todos en un rango de setecientos cincuenta metros. O lo suficiente como para borrar del mapa la casa rosada, la plaza de Mayo, el ministerio de economía y todo lo que esté a la vuelta.

Al margen de eso también soy una de las cinco personas en este país que puede hacer pruebas de físicas arquitectónicas avanzadas. Y nunca me llamaron para trabajar, siendo uno de los tres especialistas que hay en este país.

La verdad es que no hay poder, es imaginario, ni democracia, solamente hay personas como yo que pueden permitirte vivir o no permitirte vivir. El poder de verdad, el de crear o destruir, no está en manos del poder político, o económico como se le dice a la gente en los diarios para que estén tranquilos y vayan como ovejas a hacer lo que se les dice. El sistema es un juego infantil, que descarta a los genios porque la corrupción es más poderosa que cualquier idea. De ahí que se puede hacer más con una coima que trabajando toda la vida.

La mafia le teme a la libertad del pueblo, para la mafia la gente no debe saber que hay personas como yo, porque nosotros aterrorizamos a cualquier mafia o corrupción amenazando con destruirlos y libertar a la gente. Por eso nos etiquetan de una u otra manera.

Si la gente supiese que hay un ingeniero que puede hacer un misil con un calefón, un tubo de aire de hospital, una computadora vieja y elementos de farmacia y ferretería, y dispararlo desde el patio de su casa al otro día el sistema se vendría abajo. Lamentablemente no conviene que una persona como yo exista, ya que si yo existo entonces todo está corrupto, porque no se puede poner tanto poder para decidir en las manos de un solo hombre, tiene que estar todo muy corrupto para que eso suceda. Y es así en todos lados.

El sistema está tan corrupto que ya no solamente margina a las personas pobres o con diferencias de credo, de preferencias sexuales diferentes o de un tono de color de piel, también margina a las personas más inteligentes.

El problema con las personas realmente inteligentes, no como las que te muestran por la tele, es que no somos personas de mucha paciencia. Y a diferencia de la lacra nosotros tenemos poder de verdad, no imaginario.

12 horas y 3 minutos:
Ciberpunk:- ¿Y qué haces acá?

Freack Master:- Yo soy Argentino. Volví al país hace un par de años a recuperar mi casa. Además el gobierno de izquierda hizo que mis jefes se fijen en el país y me pidieron que venga.

Killer Queen:- Jajajaja ¿Y estamos seguros?

Freack Master:- Nadie está seguro cerca de mí, en un radio de diez kilómetros.

Killer Queen:- Que bolacero ¿Quién sos, Rambo?

Freack Master:- Soy Freack Master, y eso alcanza y sobra.

Cuando se trata de hacer bombas, poner bombas, hackear y fabricar artefactos de guerra me tengo mucha confianza.

12 horas y 14 minutos:
Ciberpunk:- Ah pero estás enfermo mal viejo, se te voló la vincha.

Freack Master:- Na, no soy tan malo, es que tuve una vida difícil donde todo eso era necesario. Acá no es negocio, además no me hace falta la plata.

Tengo algunos diseños de armas de bajo costo para vender, pero no me quiero meter en problemas otra vez. Ya no hay necesidad de tipos como yo en Latino América, por el momento.

Lo bueno es que no le importo a nadie. Y como nadie se acuerda de mí decidí empezar de nuevo, en algo que no tenga que ver con armas.

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