lunes, 28 de agosto de 2017

Río Negro cede a presión ambientalista y busca prohibir central nuclear



El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, presentará esta semana un proyecto de ley para prohibir la instalación de la central nuclear en la provincia, que había sido acordada con inversores chinos.

En las redes sociales, el mandatario sostuvo: "El próximo martes enviaré a la Legislatura un proyecto de Ley por el cual se prohibe la instalación de la central nuclear en Río Negro".

Para el gobierno nacional, la marcha atrás es grave porque el acuerdo por la construcción de la central nuclear en Río Negro es una de las obras de infraestructura clave acordadas con el gobierno chino. No concretarla, podría complicar otros convenios con el gobierno de Xi Jinping.

Mediante las redes sociales, Weretilneck había subrayado días atrás que su administración había rechazado la construcción, en el marco de una "decisión oficial", que ya había sido trasmitida al gobierno central.

Así, había asegurado que la provincia tenía una "posición indeclinable" respecto de esa cuestión, mientras había puntualizado: "Desde mayo, empezamos a analizar esta posibilidad. Ha habido miles de voces que se han manifestado por la negativa y muy pocas por la positiva".

La marcha atrás del rionegrino parece responder a las críticas que en su provincia levantó el acuerdo con los chinos y la eventual ubicación de la planta nuclear: en un área a definir entre Sierra Grande y El Cóndor, este último un balneario muy concurrido en el verano sobre todo por los habitantes de Viedma.

El malestar de los rionegrinos se profundizó luego de que una comitiva de expertos de la National Nuclear Corporation China (CNNC) recorrió diversas zonas costeras cercanas a la capital provincial, para analizar si eran aptas para la instalación de la planta nuclear.

El compromiso para construir la quinta planta nuclear local en la Patagonia, desde 2020, había sido logrado por el presidente Mauricio Macri, y su comitiva, en la visita oficial que hizo en mayo pasado a Pekin.

De ese viaje participó el propio Weretilneck, y hasta llegó a estimar que la construcción de la central nuclear en Río Negro tendría una inversión superior a u$s 8000 millones, demandaría la contratación de unas 4000 personas, de los cuales unos 800 operarios llegarían desde otros países.

El anuncio de la instalación de la central provocó manifestaciones por parte de ambientalistas y ciudadanos que advertían sobre la posibilidad de riesgos para la población.

Weretilneck transmitió hace días al gobierno nacional la decisión de no instalar una central nuclear en su provincia.

"Este proyecto no tuvo la aceptación, ni acompañamiento de la sociedad. Escuchamos al pueblo: los rionegrinos no quieren una central nuclear y así debemos proceder", señaló el mandatario, que en las Paso sufrió el revés en las urnas, cuando sus candidatos perdieron ante las fórmulas del kirchnerismo.

Fuente: https://www.cronista.com

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