lunes, 26 de marzo de 2018

El primer ministro israelí es interrogado por un caso de corrupción


Benjamín Netanyahu, su esposa Sara y su hijo fueron interrogados de forma simultánea sobre su vínculo con la empresa de telecomunicaciones Bezeq y el dueño de esta por presunto intercambio de favores.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, fue interrogado este lunes sobre su vínculo con la empresa de telecomunicaciones Bezeq, y en concreto su plataforma de contenidos Walla, que tiene abierta una investigación por corrupción.

La policía israelí tomó declaración de Netanyahu en su residencia oficial en Jerusalén, pero también interrogó de forma simultánea a su esposa Sara y su hijo Yair en las oficinas de la Unidad de Delincuencia Económica Nacional, en la ciudad de Lod, por estar supuestamente implicados y relacionados con el dueño de Bezeq, Sahul Elovitch.

Según el diario ‘Maariv’, Sara y Yair se vieron con el exasesor de prensa del primer ministro y ahora testigo de Estado, Nir Hefetz, mientras que Netanyahu tuvo que responder sobre la confesión de Hefetz, del que se le presentaron extractos. De hecho, este caso conocido como “caso 4.000 o caso Bezeq” se agravó cuando Hefetz fue detenido el mes pasado y llegó a un acuerdo con la Fiscalía para ser testigo y dar pruebas.

Con su acuerdo con la Fiscalía, Hefetz se suma como testigo al antiguo jefe del gabinete Ari Harow y el exdirector general del Ministerio de Comunicaciones Sholmo Filber.

Bajo interrogatorio el gerente de Bezeq
En la misma línea, el mayor accionista y gerente de Bezeq, Sahul Elovitch, fue interrogado, ya que se cree que él y Netanyahu habrían intercambiado algunos favores. El primer ministro es sospechoso de otorgar beneficios fiscales y sobornos a la empresa de telecomunicaciones y a Elovitch, a cambio de que la agencia Walla hablara positivamente de la familia de Netanyahu.

Benjamin Netanyahu ha rechazado varias veces estas acusaciones argumentando que sus decisiones fueron tomadas “según factores profesionales, testimonios profesionales y asesoría legal”, y que se trata de una “campaña de persecución”.

No obstante, este es solo un caso de otros dos en los que el primer ministro de Israel estaría involucrado por sobornos que superarían los 230.000 dólares.

Ahora todo depende de la fiscalía israelí, que tendrá que decidir si presentar cargos sobre el mandatario. Una decisión que podría tardar meses.

Fuente: http://www.france24.com

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