miércoles, 22 de agosto de 2018

Brasil envió más tropas a la frontera con Venezuela


Tras los enfrentamientos con los migrantes, unos 60 agentes de las fuerzas de seguridad se desplazaron hasta la zona. 

El Gobierno brasileño reforzó la seguridad en la frontera tras el ataque de ciudadanos brasileños a campamentos de inmigrantes venezolanos en la empobrecida ciudad de Pacaraima y reiteró su negativa a cerrar el paso con Venezuela.

Unos 60 agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad, formada por personal de la Policía Federal, se desplazaron al estado amazónico de Roraima, fronterizo con Venezuela, para garantizar el orden en Pacaraima.

La ciudad, único paso fronterizo entre Venezuela y Brasil, fue escenario de incidentes violentos contra venezolanos el pasado sábado, aunque la situación ya "está tranquila", según informaron las autoridades brasileñas.

Un grupo de residentes de esta ciudad situada al norte de Brasil expulsó a centenas de inmigrantes después de que un comerciante local fuera atracado y herido supuestamente por un grupo de venezolanos.

Las tiendas de un pequeño campamento de inmigrantes, así como sus pertenencias, fueron incendiadas por ciudadanos brasileños que llegaron a cortar durante cinco horas la principal vía de acceso al municipio al grito de "fuera venezolanos".

El venezolano Juan Romero, quien vive en Pacaraima desde el pasado abril, afirmó que lo ocurrido el sábado era una "situación que se veía venir", debido a que el "Gobierno local no puede y no tiene como soportar la avalancha" de inmigrantes "que llegan todos los días".

"Muy pocos hemos tenido la suerte de asentarnos aquí y tener un trabajo estable para por lo menos tener el pan de cada día. Muchos de mis compatriotas preferían dormir aquí en las calles y no morir de hambre en Venezuela, pero ante esta violencia han preferido preservar sus vidas y pasar de nuevo necesidad" en Venezuela, afirmó Romero.

Tras el suceso y los disturbios, las autoridades del estado de Roraima volvieron a pedir al Tribunal Supremo que interrumpa el ingreso de ciudadanos del país vecino, aunque el Gobierno brasileño reiteró que el cierre de la frontera es "impensable" y sería "ilegal".

El Gobierno de Roraima, al que la Corte Suprema le negó una solicitud similar recientemente, ha vuelto a alegar que no está en condiciones de atender las demandas de "salud y seguridad" que imponen los inmigrantes y pidió otra vez que la frontera sea cerrada "temporalmente", sobre lo cual el tribunal aún no se pronunció.

El ministro de Seguridad Institucional de la Presidencia de Brasil, Sergio Etchegoyen, subrayó que un eventual cierre de fronteras violaría las leyes que amparan a los inmigrantes en Brasil y "no ayudaría en nada a la cuestión humanitaria".

Además de los 60 agentes de la Fuerza Nacional que llegaron este lunes a Roraima, otros 60 deberán trasladarse en los próximos días para combatir el tráfico de drogas, de armas y la entrada ilegal de venezolanos en la frontera, según informó el Ministerio.

Fuente: https://www.elsol.com.ar

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