miércoles, 27 de febrero de 2019

TDR 7




TDR
7 horas y 12 minutos:
Vortex:- Ya llegué a casa.

¿Me escuchan?

7 horas y 13 minutos:
Metro:- Acá Metro te escucho ¿Llegaste bien?

Vortex:- Sí, sí. Me voy a acostar un rato.

Metro:- Una pena que se nos largó a llover.

Vortex:- Al menos me metí al mar, hacía rato que quería ir a la playa.

Nos vemos.

Metro:- Vaya.

7 horas y 33 minutos:
Grasún:- Hola, hola.

Metro:- Hola ¿Grasún?

Grasún:- Sí, yo.

Metro:- Una pena que no encontramos nada. Pero todavía nos queda lo mío.

Grasún:- Me decepcionó un poco encontrar todo en esas condiciones. Pero sí, la semana que viene podríamos ir a grabar lo tuyo.

Gracias por acompañarme.

7 horas y 35 minutos:
Metro:- Che, acabo de ver las noticias, parece que mataron a la loca esta, Natacha Jaitt.

Grasún:- ¿Quién?

Metro:- Una loca que salía en la televisión haciendo escándalos. Era puta y se merqueaba, pero estaba vinculada a servicios de inteligencia decían algunos. Parece que la boletearon.

Grasún:- Ni idea.

El otro día salió en las noticias que había una marcha en la Nueve De Julio, como que hay un montón de gente reclamando por distintas cosas.

:- Hola.

Metro:- Sí, como que el país se está llendo a la mierda.

:- Hola, hola.

Grasún:- ¿Escuchaste a alguien decir hola?

Metro:- Sí.

:- Hola ¿Me escuchan?

Grasún:- Sí, te escuchamos.

Metro:- Hola.

:- ¿Quién habla?

Metro:- Primero debería decirnos quien es usted.

Grasún:- Yo soy Grasún, ese es mi pseudónimo y el otro es Metro.

:- Pero cómo se llama?

Grasún:- Usamos sobrenombres para mantener el anonimato ¿Quién sos vos?

:- ¿Yo?

Grasún:- Sí, vos.

Metro:- No, mi abuela.

:- Tuku, decime Tuku.

Grasún:- Hola Tuku.

Metro:- Buenas.

Tuku:- ¿Qué hacen?

Metro:- Acá hablando un poco. Tempranito.

Tuku:- Pero quienes son?

Grasún:- Yo soy cerrajero y mi amigo acá hace seguridad en un boliche bailable.

Tuku:- Aaa. Yo iba pasando bandas con la radio base y escuché gente hablando.

Grasún:- Yo tengo un handy y Metro también. Usamos esta banda para conversar.

Tuku:- Yo tengo esta radio para jugar.

Grasún:- Yo uso el handy para trabajar, me llaman de los edificios cuando se traba una puerta o algo por el estilo.

Metro:- Yo me encontré este handy en la basura, lo arreglé y lo estoy usando para hablar con los chicos. No tengo muchos amigos.

Tuku:- Yo tampoco. Pero alguien me dijo que tener una radio base era algo divertido, como un hobby de radio aficionado, y me compré una para jugar un rato.

¿Y de qué hablan?

Grasún:- Trabajo, pavadas. También hay una chica peluquera que habla con nosotros. Le decimos Vortex.

Metro:- Nos ponemos de acuerdo para ir a la playa a buscar puertas interdimensionales y para filmar ovnis también... Lo cotidiano.

Grasún:- Jajaja dicho así suena re loco.

Metro:- Sí.

Grasún:- Andamos buscando una changa, algo para hacer.

Tuku:- Me parece bien.

¿Qué tipo de changa?

Metro:- Cualquier cosa que deje algo de guita porque andamos secos. Dentro de lo legal claro está.

Tuku:- Yo tengo una changuita. Necesito ayuda con algo.

Grasún:- ¿Qué cosa?

Metro:- A ver.

Tuku:- Tengo un problema para salir solo, necesito algo así como un guardaespaldas. Alguien que me cuide cuando voy a una cafetería o a un boliche.

Metro:- ¿Se puede saber por qué? ¿Tenes algún problema con alguien?

Tuku:- No, no, lo que pasa es que no puedo estresarme, soy muy sensible a algunas cosas y no puedo salir solo. Pero no tengo problemas con nadie. Digamos que soy muy excéntrico y no me gusta que la gente se me acerque.

Les pago quinientos pesos a cada uno por acompañarme cuando salga.

Grasún:- Matanga.

Metro:- ¿Pero qué tipo de problema tenes? ¿Alguna fobia?

Tuku:- No, no, algo un poco más complicado. Los dueños de la cafetería a la que voy saben que yo voy a ir, lo mismo el dueño del boliche... Es complicado.

Metro:- ¿Sos famoso?

Tuku:- No, no, es mucho más complicado. La gente, el ruido y algunas cosas me ponen nervioso y me hace mal. Pero de vez en cuando tengo que salir, no puedo vivir encerrado en mi casa. Y prefiero que alguien me acompañe por seguridad.

Solamente voy a lugares donde la gente me conoce y no me molesta. No me gusta la gente cargosa o que me toquen sin permiso. Eso es muy importante para mí, solamente las personas que yo decida pueden acercarse, lo demás deben mantener una distancia de por lo menos una metro o metro y medio.

Metro:- Entonces es como una fobia.

Tuku:- Sí, podría ser algo parecido. Cuando los conozca mejor les podría contar.

La cosa es simple, yo quiero ir a una cafetería, entro y me siento en un lugar apartado o en la barra, ustedes se sientan en la mesa de al lado para que nadie pueda ocuparla, o se sientan al lado mío en la barra para que nadie más pueda ocupar esos asientos y se aseguran que nadie se me acerque o me toque mientras estoy ahí. Salgo, me acompañan al coche que me va a llevar a mi casa y listo.

Si alguien se me quiere acercar sin permiso ustedes se interponen, los dueños del lugar al que voy ya saben que voy yo.

Grasún:- ¿Sos de esa gente que tiene un problema con las bacterias? Una vez vi una película que había un hombre que le tenía miedo a los gérmenes o algo.

Tuku:- No. Yo sí puedo tocar a las personas. Obligatoriamente por educación le doy a la mano a gente como cualquier otro, pero prefiero no tocar desconocidos.

Metro:- ¿Pero por qué?

Grasún:- Sí, no entiendo cual es el problema. Si no es una fobia no se me ocurre nada.

Tuku:- Es que yo soy muy sensible.

Metro:- ¿Pero sensible cómo? ¿Muy gay?

Tuku:- No, no, la verdad es que no me gusta hablar de eso con gente que no conozco.

Grasún:- Bueno como quieras. Yo me anoto a acompañarte porque ando seco.

Metro:- Sí, qué sé yo, pero me gustaría que nos expliques bien cual es tu problema porque me tenes un poco intrigado.

Tuku:- Bueno, el asunto es que yo soy algo así como un médium, muy sensible, siento todo cuando una persona me toca y es como que entro en trance y tengo visiones que me alteran mucho ¿Entienden? Nadie tiene que tocarme sin permiso, nunca, me altera enormemente.

Cuando una persona me toca veo cosas, a veces muchas cosas, todas juntas, y cuando eso pasa es como un shock eléctrico que me paraliza y si no tengo contención me caigo al suelo. Es como que absorvo cosas de la gente que toco, recuerdos, cosas que les pasaron o les van a pasar, veo y escucho cosas. Y esos episodios son muy intensos. Por eso nadie debe tocarme sin permiso, en especial gente que pueda ser agresiva o violenta.

La mayoría de la gente no me hace nada, pero algunas personas pueden hacerme mucho mal si me tocan.

Grasún:- Jajaja esto sí es lo más raro que he escuchado en días, y yo que pensaba que estaba jodido.

Metro:- Está medio raro, pero bueno, hay mucha gente que paga por seguridad, sin eso no tendría laburo.

Grasún:- Todo bien ¿Pero cómo haces para garchar o trabajar? Debe ser una muy molesto.

Tuku:- Sí, es difícil. Por eso tengo un radio en primera instancia, para poder hablar con la gente sin acercarme. Pero no me gano la vida como médium, hago artesanías y las vendo en bazares, recuerdos de ciudades, pulseras, cadenitas y cosas así que puedo hacer en mi casa.

Metro:- Eso de los médium es alto curro, me parece que estás en el negocio equivocado.

Grasún:- Se, si yo pudiera hacer algo así viviría de eso.

Tuku:- No, las cosas que percibo no sirven para ayudar a nadie en la mayoría de los casos. Es muy complejo. No tengo control, y no es algo que uno puede prender y apagar como si fuera un interruptor.

Trato de mantenerme lejos de personas problemáticas, nada más. Con eso me alcanza para vivir tranquilo.

8 horas y 2 minutos:
Tuku:- ¿Están ahí?

Grasún:- Sí, es que me quedé pensando en cómo joderte Jajaja.

Metro:- Es que tu historia es muy extraña ¿Cómo hiciste para estudiar y cosas así?

Tuku:- Al principio iba a una escuela pública como todo el mundo hasta la secundaria, no pude terminarla así que me metí en una nocturna privada. Porque no siempre me afectó tanto, a medida que voy creciendo se va poniendo peor.

Grasún:- Guau, sos un bicho raro. A mí nunca me pasa nada extraño y a vos parece que te pasa de todo. Yo estoy aburrido de la monotonía, de ver como pasan mis días sin sentido, de no tener plata, de no tener nunca novia y principalmente de aburrirme. Daría cualquier cosa por ser especial como vos.

Mi vida es lo más deprimente que puede haber.

Tuku:- Lo mío es muy duro, no creo que te guste. Yo no puedo ir a una biblioteca, menos a un museo o un cementerio o donde haya cosas con mucha historia, o lugares que haya habido emociones fuertes como ciertas partes de una comisaría o un hospital.

Una vez fui a un hospital a visitar un amigo y terminé internado yo, no sabían qué me pasaba, cuando me desperté había estado en trance como cuatro días delirando y tuve que decirles que me saquen de la terapia intensiva porque ahí iba a seguir así indefinidamente, había muerto mucha gente en ese lugar.

Hay muchas cosas que yo no puedo tocar, algunos objetos me pueden hacer mal también. A veces cuando toco una cosa se me aparece el nombre del dueño o parte de la historia del objeto. No es fácil.

Grasún:- Pero es muy interesante, o por lo menos es más interesante que abrirle la cerradura a una vieja de noventa años.

Metro:- Claro, por lo menos las cosas te pasan a vos, yo laburo de patovica. Paso noches enteras parado en un lugar viendo a otros de fiesta, con chicas y mujeres, y yo nunca me divierto. Todos tienen un amor menos yo que solamente puedo mirar como otros la pasan bien.

Grasún:- En mi caso sea la hora que sea yo tengo que estar disponible, a veces me llaman a las cuatro de la mañana para destrabar una puerta y la gente te dice siempre lo mismo.

Metro:- ¿Y cuánto tiempo queres que te acompañemos?

Tuku:- Más o menos una hora, lo que tarde en tomarme un café y leer el diario. Y si tengo que salir a la noche podrían llegar a ser dos horas a lo mucho.

Metro:- Hecho, me parece justo. Pero no hoy, supongo que será otro día.

Tuku:- No, el Sábado a la mañana.

Grasún:- Perfecto.

Metro:- Sí, no hay drama entonces. Llamalo a Grasún por el radio para decir la hora y el lugar y te esperamos ahí ¿Te parece?

Tuku:- Sí, no hay problema.

Metro:- No nos estarás jodiendo no?

Tuku:- No, no. Todo bien.

Grasún:- Joya. Quedamos así.

8 horas y 7 minutos:
Metro:- Ha de haber gente pa todo.

Grasún:- Que loco. Nunca había conocido un Médium. Habría que estudiarte a ver qué tenes en la cabeza.

Tuku:- Trato de evitar eso.

Metro:- Una vez leí que si demostras tener algún poder paranormal o algo por el estilo te dan un premio de varios millones. No me acuerdo dónde.

Tuku:- Yo también, pero quiero evitarlo a toda costa.

Metro:- ¿Por?

Grasún:- Yo iría de cabeza a buscar el premio y me haría rico.

Tuku:- ¿Cónoces a alguien que haya reclamado el premio?

Metro:- No.

Tuku:- Yo tampoco. Es decir ¿Cómo sabes que no se trata de una trampa?

Grasún:- ¿Trampa?

Metro:- ¿Qué trampa?

Tuku:- Hay muchas personas que dicen tener capacidades como la mía ¿Cómo es que ninguno de ellos reclamó el premio ya?

Metro:- Porque son todos truchos. Pero supongamos que sí seas de verdad, te darían un montón de plata.

Tuku:- O me matarían, o tal vez me hagan experimentos. Quien sabe, después de todo ellos no saben lo que puedo o no puedo hacer, podría ser peligroso ¿Por qué habrían de arriesgarse?

Tal vez atraen a la gente especial como yo con eso del premio y después la hacen desaparecer, por eso el premio siempre está vigente, por eso ningún médium sale por televisión diciendo que se ganó el premio y por eso no conoces a nadie que lo haya reclamado. Cuando conozca a otro como yo viviendo en el caribe de la plata del premio tal vez me anime, por lo pronto me suena sospechoso.

Quiero decir ¿Cómo saber que los que fueron a reclamar el premio no pensaron igual que vos?

Metro:- Nunca lo había pensado de esa forma.

Grasún:- ¿No sos medio exagerado?

Tuku:- Como yo lo veo, si yo estuviera a cargo de la defensa de algún país, tener un loco suelto con capacidades especiales podría representar una amenaza para la seguridad. Así que ¿Cómo podría atraparlo y deshacerme de él sin que nadie se de cuenta? Bueno, qué sé yo, podría ofrecer un premio y tentarlo para que se entregue, así podría liquidarlo fácilmente y nunca nadie sabría qué le pasó. Después de todo yo no sé qué otras cosas puede hacer, si puede obtener información podría espiar, quien sabe, y si puede mover cosas con la mente qué le impide no sé, darle un paro cardíaco a alguien, incluso podría matar un presidente sin ser detectado... Así es como pensaría si fuera él.

La ignorancia y la incertidumbre se convierten en miedo muy fácil, y el miedo puede conducir a cualquiera a hacer una estupidez, y la gente de los gobiernos, que además son corruptos, no son para nada la excepción. Por eso no me sorprendería que eso del premio fuera un truco por miedo.

Imaginate que te matan por dos pesos, a veces por nada, si llegaras a ser un problema o si tuvieran la duda de que pudieras convertirte en uno, te matarían sin pensarlo.

Metro:- ¿Podes mover cosas con la mente?

Tuku:- No, no tengo control. Solamente me pasa y no puedo predecir cuándo tampoco. Tengo visiones y otras cosas que preferiría no contar.

Grasún:- Yo le sacaría plata a eso.

Metro:- Sí, tendrían que hacer un programa de televisión con vos.

Tuku:- Lo pensé muchas veces, pero la gente te dice chanta, hay muchos escépticos con muy buenas razones para serlo. Pero principalmente porque la gente le teme y odia lo que desconoce. Son muy cerrados y no lo entenderían porque tampoco sé tanto como para explicarles. Así que mejor dejarlo así como está que me va bien, ellos con su odio y su ignorancia y yo con mi problema, así nos llevamos bien.

Imaginate que hay gente que no cree que el hombre haya llegado al espacio, lo que es más, algunos todavía afirman que el mundo es plano. Y vos queres que yo salga en televisión tratando de explicarles algo que ni yo entiendo. O tratando de demostrarles que lo que digo es cierto... No vale la pena, con gente que es ciega, sorda y encima estúpida no se puede hacer nada. Aún cuando yo pudiera refregarles las pruebas por las narices no valdría la pena, no se lo merecen, no se lo han ganado con buena actitud de aprender algo nuevo.

Y no es que piense que ser escéptico esté mal, me parece bien cuidarse de los farsantes, está lleno de truchos que estafan a las personas. Pero una cosa es ser escéptico y otra es ser tonto y hacer caso omiso continuamente de algo que te vienen diciendo desde hace más de quince mil años, porque desde que el mundo es mundo ha habido psiquicos o videntes y gente especial, no es algo nuevo, toda la historia de la humanidad está tapizada de gente que ha tenido visiones.

¿Hacen falta más registros, más evidencia? ¿En serio? Yo no puedo creer que sean tan lentos, y tampoco tengo tanta paciencia como para sentarme a explicarle nada a un lento que no aprende nunca.

Metro:- Bucho che, no te calentes era un comentario nomás.

Tuku:- No me caliento, lo que pasa es que me molesta que la gente no encienda una neurona.

Metro:- Y bueno.

Grasún:- Claro, supongo que debes estar re podrido de explicarles a todos lo que te pasa.

Tuku:- Y sí, estoy re podrido ya. Yo empecé a tener visiones a los tres años, mi familia me miraba raro, siempre fui el bicho raro. Al margen de muchas situaciones incómodas que me ha ocasionado esto, más cuando sos pendejo y ni siquiera conoces las palabras para expresar lo que te pasa.

Pero bueno, no importa, yo estoy tranquilo y vivo en paz y con eso me alcanza y me sobra.

¿Entonces qué dicen, me acompañan?

Grasún:- Sí no hay drama.

Metro:- De una. Nos llamas y vamos.

Tuku:- Delen.

Bueno, yo ya me voy, tengo que ponerme a laburar. Nos vemos.

Grasún:- Bueno Chau.

Metro:- Este men.

8 horas y 21 minutos:
Grasún:- Joder, que cosa más rara este tipo.

Metro:- La verdad no me imagino cómo hace. Yo me volvería loco.

Grasún:- Habrá que ir nomás a ver.

Metro:- Sí, supongo.

8 horas y 22 minutos:
Grasún:- Bueno, yo me voy a tomar unos mates che. Nos vemos.

Metro:- Dale loco, nos vemos.

Fin de la comunicación.

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