sábado, 16 de febrero de 2019

TDR 6




TDR
19 horas y 59 minutos:
Metro:- El orangután, y la orangutana, el orangután, y la orangutana. Estaba el orangután meciendose en una rama y pasó la orangutana comiéndose una banana.

Vortex:- ¿Metro sos vos?

Metro:- Sí.

Vortex:- ¿Qué haces cantando?

Metro:- Nada, solamente jugaba con el handy.

20 horas y 1 minuto:
Vortex:- Por casualidad sabes qué salió hoy en la lotería de la mañana?

Metro:- Ni idea.

20 horas y 4 minutos:
Metro:- La verdad es que no puedo creer que realmente estés ahí parando la oreja para enterarte de chismes.

Vortex:- Ya te dije, tengo una peluquería para mujeres, los chismes de una peluquería atraen clientas.

Grasún:- ¿Hola? ¿Hola?

Vortex:- Hola.

Metro:- ¿Hola?

Grasún:- ¡Ah! Son ustedes, escuché algo y pensé que me habían llamado.

Vortex:- ¿Grasún?

Grasún:- Sí, acá Grasún.

Metro:- ¿Qué dice Grasún?

Vortex:- Buenas.

Grasún:- Acá estoy, mirando la tele.

20 horas y 6 minutos:
Metro:- Tengo los huevos llenos de la Vidal, no me cae bien, no la soporto. No me gusta voz, no me gusta su cara, no me gusta lo que hace con la provincia y no me gustan sus discursos de mierda. Quiero saber lo que me va a salir el gas, la luz y los impuestos.

Vortex:- Le pasa a todo el mundo.

Grasún:- Te acompaño en el asco. Habla como boluda.

Vortex:- Es como cuando Cristina salía por cadena nacional cada dos segundos y la loca se mandaba esas cadenas de una hora que no terminaban más. No sé qué era tan importante para joder tanto.

Metro:- ¿Y saben qué odio? Los programas de talentos, como esos del bailando y el cantando, y los reality shows que son una mierda. O como esas novelas que ven las viejas acalambradas a la hora de la siesta.

Vortex:- Yo miro las novelas.

Metro:- Porque seguramente sos una vieja acalambrada.

Grasún:- Yo detesto la cebolla, en especial cuando no está bien cocida, es como crujiente o algo y me da la sensación de estar comiendo algo con tierra o arena. Y que pongan los sandwiches de miga en la heladera, se humedecen, y después cuando yo voy a comerlos están como mojados y no me gusta. Y no me digan que los ponga en el tostador porque ya lo he hecho y no es lo mismo.

Vortex:- Jajaja unidos por el odio.

Metro:- Eso.

Vortex:- Yo odio los mensajes de las compañías de teléfonos con promociones, por eso casi no uso el celular, todos los días me mandan una promoción. Y a esa gente que anda con el celular en la mano todo el tiempo y no te prestan atención cuando les estás hablando.

Y si hay algo que me enferma es ver cuando la gente va andando en sus autos con el celular en la mano, pero me molesta todavía más cuando es una camioneta. Van llevándose todo por delante con la camioneta y ni miran por donde van.

20 horas y 19 minutos:
Grasún:- Todas las mañanas cuando me levanto pongo crónica y siempre te pasan la noticia de lo que yo llamo ¨la muerte del día.¨ Porque siempre entre las seis y las siete de la mañana te pasan la noticia de un asesinato o un accidente. Y siempre la misma mufa de los femicidios o del borracho que venía manejando y atropelló a alguien.

Vortex:- Está peligroso andar en la calle en algunas ciudades. No es broma.

Metro:- Mucha pobreza, poca educación, muchas balas, poco pan y trabajo ¿Qué queres? Salen a robar y a matar porque no tienen para comer, algunos, otros solamente son hijos de puta y nada más.

Grasún:- Que se jodan.

Vortex:- Vos no crees que las mujeres tenemos derecho de caminar por la calle con tranquilidad?

Grasún:- ¡Oh! Sí, claro que deberían tener derecho, pero como no entiendan que a esos asesinos hay que escarmentarlos como es debido, entonces que se jodan.

Cuando alguien propone la pena de muerte enseguida aparecen un montón de pelotudos hablando de derechos humanos y las mil bludeces... Y bueno, si vos no educas, dejas que la gente se cague de hambre y no castigas el crimen como es debido entonces jodete.

¿Sabes cómo veo esto yo? Como una limpieza, van a matar hasta que no quede ninguna boluda hablando pelotudeces y al final van a suplicar de rodillas por la pena de muerte. Y entonces vamos a poder castigar como es debido.

No quieren aceptar la realidad en pos de una ideología pelotuda, y con el tiempo la población va a aumentar y el crimen se va a salir de control. Es muy simple, no los pueden parar ahora y menos los van a poder parar en veinte o cincuenta años.

¿Derechos? No, no tenes derecho a nada hasta que entiendas que con violentos psicóticos, esquizofrénicos homicidas no se puede negociar nada, ni hacer nada, porque no sirven para nada. Y hasta que no lo entiendas no vas a tener derecho a una mierda.

Pero principalmente porque son cobardes, por lo que le van a tener miedo a una condena así y se van a dejar de joder. Sin embargo para eso hace falta que sean las minas, que en definitiva son las madres de estas mierdas, las que pidan la pena de muerte. Y para eso tienen que dejar de decir estupideces, hacer estupideces, y bajar de la nube de pelotudez pañuelera que tienen... No sé de donde mierda sacaron que poniéndose un pañuelo arreglan algo estas boludas, pero dejáme decirte algo, no sirve para nada, no funciona, el mundo no se detiene por un pañuelo.

Para mí la cosa es simple, las reglas las haces vos o las hacen ellos y punto. Y si no tenés nada para intimidarlos van a hacer lo que quieran porque las cárceles tienen puertas giratorias etc. Irónicamente esos asesinos después de matar sí tienen todos los derechos y un montón de cosas para negociar, si se quiere, por su seguridad, pero las muertas están dos metros bajo tierra llenas de gusanos. Por eso el día que puedan decir: ¨Si me matás te van a matar a vos también.¨ Se terminó la boludez, vas a ver lo rápido que después de tres o cuatro ejecuciones se les quita lo femicida.

Pero la pena de muerte la tienen que pedir las mujeres, que son madres, porque si la pido yo que soy un hombre entonces me van a decir ¨Y vos quien te crees sos.¨ Pero el día que sean las mujeres las que pidan la pena de muerte se van a tener que meter esos argumentos en el culo, porque no se me ocurre nadie con más derecho de reclamar la vida de un hijo que su propia madre.

Metro:- Yo pienso que son los inmigrantes, está lleno de paraguas, bolitas, peruanos y venezolanos que se creen que Argentina es igual de mierda que sus países y tratan mal a las mujeres.

Vortex:- Vayanse a cagar.

20 horas y 25 minutos:
Metro:- Necesito guita, tengo que conseguir un laburo mejor, aunque sea un changuita.

¿Alguno sabe de algo?

Vortex:- ¿Algo como un meteorito?

Metro:- Jajaja Sí, algo que me deje algo de plata.

Grasún:- Yo sé de algo medio extraño que podría valer mucha plata.

Metro:- ¿Algo como qué?

Grasún:- Hace muchos años mi tío me contó una cosa que le pasó en un viaje y me quedó, por lo increíble que era. Pero no sé si les interesan los cuentos de cosas extrañas.

Metro:- Me gustan los cuentos de misterio, en especial si me pueden dejar algo de guita.

Vortex:- ¿Es algo así como un bolaso?

Grasún:- Puede ser, mi tío era un tipo muy vago.

Metro:- Contá a ver, no se pierde nada.

Grasún:- Bueno la cosa es que como dije mi tío era un tipo muy vago, anduvo de mochilero un tiempo, le gustaba salir a acampar y trabajaba en la zona de Lobería, Necochea y Mar Del Plata de electricista. Hacía mantenimiento y tenía máquinas de juegos en varios lugares... Viajaba mucho, casi todos los días, y a veces iba a un lugar que se llamaba arenas verdes o algo así, que vendría a ser la playa de Lobería.

Entonces un día me contó que le pasó algo muy raro, que había ido a Arenas Verdes a arreglar unas máquinas y se le había hecho muy tarde o que se le había descompuesto el auto en un lugar con unos edificios, algo así, no me acuerdo bien. El asunto es que como no tenía donde pasar la noche además del auto, una anciana lo hace pasar a su casa, donde le presta una habitación por esa noche. Me contó que se recostó y que en medio de la noche todo se empezó a iluminar, como si fuera de día, que abrió un poco la ventana apenas para ver y que del otro lado se veía un paisaje diferente al que debería estar. Entonces se asustó muchisimo y salió tan rápido como pudo de ahí, sin decirle nada a la vieja de lo que había visto.

Me contó que cuando salió de la casa todavía era de noche, arrancó el auto como pudo y se volvió.

Ahora, la cosa es que por la descripción del lugar que el me dijo, yo más o menos sé donde queda. Porque recuerdo que lo acompañé un par de veces y estuvimos ahí. Son un grupo de edificaciones muy antiguas sobre un risco frente al mar.

Y si pudieramos ir a verificar su historia, con cámaras y conseguir evidencia de eso seguramente valdría mucha plata. Imaginen, lo que él me describió es algo como una ventana a otro mundo. Y yo sé donde queda.

Metro:- Me parece que tu tío se fumaba cualquier cosa o vivía en pedo. Pero qué sé yo, tampoco se me ocurre otra cosa.

Si un día queres ir a investigar te acompaño.

Grasún:- Lamentablemente mi tío murió hace unos años y nos distanciamos mucho al final, así que no tuve oportunidad de preguntarle más detalles de lo que había visto. Pero sí le creo, porque era muchas cosas, pero no un cobarde, es decir, si hubiera estado mintiendo me habría dicho otra cosa, como que se quedó a ver lo que era o a hablar con la vieja.

De todo esto hace más de veinte años. Me dijo otras cosas como que la señora que vivía ahí era muy mayor y otros detalles. Pero yo estoy seguro que sé donde es, o por lo menos sería capaz de identificar el lugar si pudiera volver ahí.

Metro:- Suena muy fantástico para ser real.

Vortex:- Sí, tu tío solamente quería bolacearte.

Grasún:- ¿Y si no? Digamos por un momento que no mentía, valdría la pena ir a checar. Sería un viaje de un día o dos a una playa, y si no encontramos nada no importa, de todas formas nos tiramos dos días en la playa a tomar sol. Pero si llega a haber algo extraño y desconocido y lo encontramos, o conseguimos pruebas, podría valer mucha plata.

Vortex:- Habría que ver qué otros detalles te dijo.

Metro:- Hay algo que no concuerda en el cuento de tu tío y es la razón por la cual salió corriendo tan asustado, cualquier persona habría querido ver más o curioseado un poco.

Vortex:- Exacto.

Grasún:- Se asustó porque pensó que iba a morir o que se había muerto. Me describió el paisaje que vió y dijo que había nubes en lugar de tierra y que a lo lejos se veía el sol, que de ahí venía la luz. Pensó que había muerto y que se estaba por ir al cielo y por eso se asustó tanto que salió de la casa espantado.

Recuerdo claramente que me dijo: ¨A ver si todavía quieren que me vaya al otro lado.¨ Es decir, su teoría de lo que había era que del otro lado de esa ventana estaba el cielo.

Metro:- Joder.

Vortex:- Eso sí que está extraño.

Grasún:- El problema es que no tengo vehículo para ir a verificar, y tampco me animo a ir solo. A ver si todavía me encuentro algo desconocido y me pasa algo, no tendría a quien pedirle ayuda.

Metro:- Entiendo.

Vortex:- Hace semanas que quiero ir a la playa pero tampoco tengo con quien ir y me da miedo meterme al agua y dejar las cosas solas porque te las roban. Podríamos ponernos de acuerdo para ir.

Metro:- No sé.

Vortex:- Dale.

Metro:- Mmmm. Ne.

Vortex:- Daaaaaaaale.

Metro:- Bueno, después quedamos.

Grasún:- Money, money, money.

Metro:- Está bien, vamos un día de estos cuando haga calor.

Grasún:- Vamos a la playa entonces.

20 horas y 30 minutos:
Metro:- Ahora que contaste eso yo también conozco una historia que me contaron que puede valer algo. Pero qué sé yo, me parece una pavada.

Grasún:- Si puede valer algo de plata me interesa.

Metro:- Bueno, la cosa es que conocí unos policías hace algunos años que andaban juntos en una patrulla. Eran amigos de mi familia, buena gente. Y en ese tiempo teníamos un comisario que era medio currupto, liberaba una parte de la ciudad algunos días en algunos horarios.

Daba la casualidad que mi mamá conocía a la mujer de ese comisario y por eso sabíamos que el tipo cobraba coimas y estaba bastante sucio. Es un dato importante porque coincide con la historia que me contaron los policías.

Un día los invitamos a comer unas pizzas a casa con unas chicas, amigas del trabajo y conocidos, y nos contaron algo muy peculiar sin que nadie les pregunte nada. Parecían un poco ansiosos por contar lo que habían visto.

Cada vez que el comisario quería liberar la zona los mandaba a estos dos a poner la patrulla y hacer guardia en un monte al lado del río. Bien lejos de donde se cometían los delitos cosa de que no agarren nunca a los chorros.

Y el asunto es que una noche estaban ahí en una oscuridad absoluta y escuchan un ruido, como un ¨BUM¨ y ruido de agua salpicando, y al rato otra vez lo mismo, en medio de la nada, pasada la madrugada. Entonces se bajan a ver de donde venía el ruido y no ven nada. Al principio creyeron que había sido un choque por el estruendo.

Al rato vuelven a escuchar el mismo ruido entonces se bajan de la patrulla otra vez, porque hacía frío para estar afuera, era invierno, y por ahí ven que en medio de la noche se aparece un ovni completamente negro a una velocidad increíble se mete en el río a toda velocidad. Y lo que se escuchaba era el ruido del ovni chocando contra el agua a una velocidad impresionante.

Cuentan que no era el único ovni, eran varios que bajaban y se metían a toda velocidad en el río, que tenían forma de plato volador, pero que no se podían ver muy bien debido a la oscuridad. Ellos los describieron como sombras negras que bajaban a toda velocidad y se metían en el agua.

Uno de ellos dijo que la próxima vez que fueran iba a llevar una cámara, pero en esa época las cámaras no eran muy buenas, como sea al final no hicieron nada. Un par de años después yo le pregunté a uno de ellos sobre el lugar y me dijo la ubicación donde supuestamente bajan esos ovnis de noche.

Y la cosa es que si pudiéramos ir con unas cámaras de ahora y filmarlos seguramente nos pagarían muy buen dinero por un video de ovnis real ¿Qué dicen? Podríamos ponernos de acuerdo para estas cosas y tal vez ganar algo de plata. A mí me pasa algo parecido a lo que te pasa a vos, no me animo a ir solo en medio de la noche a un lugar que no hay nada.

Vortex:- Yo me conformo con ir a la playa un día. Llevo semanas diciendo que voy a ir pero al final no voy nada.

Grasún:- Yo me anoto a ir a ver ovnis. Siempre me gustaron esas cosas.

Metro:- Tenes razón, deberíamos quedar para ir a ver nada más.

Grasún:- ¿Y vos loca, qué decís?

Vortex:- A la playa sí, pero no iría con dos desconocidos de noche al medio de la nada.

Grasún:- Me refería a si conoces alguna historia.

Vortex:- Ahora no me acuerdo de nada. Pero tengo un detector de metales.

Metro:- Cierto, habías mencionado eso.

Grasún:- No me imagino cómo podría servirnos, pero si queres llevarlo no importa.

Vortex:- Quien sabe, podría haber algo enterrado por ahí. No está de más si se supone que vamos a buscar algo que no sabemos lo que es.

Metro:- No había pensado en eso.

Grasún:- Ok, como quieras.

20 horas y 37 minutos:
Vortex:- Trato de hacer memoria para ver si se me ocurre algo que pueda valer mucha plata pero lo único que se me ocurre es salir a robar. Jajajajaja.

No me había dado cuenta que soy re ladrona Jajajaja.

Grasún:- Será porque está lleno de chorros?

Vortex:- Seguramente. Pero por otro lado estoy segura que sé de algo que no sea robar.

Metro:- Sí, mejor que no tenga nada que ver con el crimen porque no quiero caer en cana.

Vortex:- Ahora no me acuerdo. Pero bueno, no importa, cuando me acuerde les diogo. Lo importante es que vamos a ir a la playa.

Después te llamo por cel y quedamos.

Grasún:- Dale.

Vortex:- Ahora me tengo que ir. Estoy cansada ya.

Metro:- Nos vemos.

Grasún:- Dale otro día hablamos.

Fin de la comunicación.


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