viernes, 9 de agosto de 2019

TDR 14




TDR
9 horas y 27 minutos:
Vortex:- Buenas ¿Alguien ahí?

Grasún:- Acá estoy.

Vortex:- ¿Cómo andas?

Grasún:- Acá ando, tomando mate y preparándome para salir a hacer las compras.

Vortex:- Yo recién abrí, me hice mate, empecé con todas las pilas, y no entró nadie. Ya cuando las mujeres no vienen a la peluquería a enterarse de los chismes es porque la cosa anda mal.

A la tarde suele armarse un lindo cacareo acá. Vienen todas las brujas del barrio a contarme los cuernos de todo el mundo.

Metro:- Buenas, buenas.

Grasún:- Hola Metro.

Vortex:- Buenas.

Metro:- Escucho como mucha interferencia.

Vortex:- Sí, yo también. Hace varios días viene así.

Grasún:- Yo escucho como una interferencia rasposa, luego un pitido y después un sonido ondulante por un rato y se apaga. Al rato vuelve otra vez, es como una secuencia que se repite.

Debe ser una transmisión de otra cosa.

Vortex:- Podría ser de algún barco porque estamos cerca de un puerto y acá hay aeropuertos cerca.

Grasún:- Ni idea, de frecuencias no sé un carajo.

Metro:- Yo el otro día escuché una voz bien claro, pero por un segundo, fue algo muy rápido.

9 horas y 35 minutos:
Metro:- Podría ser una avioneta, una vez cuando era chico un tío que sabía de electrónica tenía un transmisor así como este y lo apuntó a una avioneta y escuchamos una conversación por unos segundos.

9 horas y 37 minutos:
Grasún:- Ayer me pasó algo extraño que me dejó asustado. Estaba en mi pieza y la puerta se abrió lentamente y me pareció ver algo del otro lado. Fue como esas cosas que pasan en una película de terror. Me quedé con el culo lleno de preguntas.

Metro:- ¿Qué viste?

Grasún:- Me pareció ver dos lucesitas chiquitas como ojos que pasaron rápidamente, pero por la altura a la que estaban eran como de un chico. Vos me entendes, a un metro veinte más o menos. Me pegué un cagaso de puta madre.

Vortex:- Algún fantasma.

Grasún:- Le conté a la dueña de adelante y me dijo que acá murieron dos criaturas. Una nena que murió de pulmonía o algo así y un nene que alquilaba y murió de una afección alérgica.

No es broma, sigo un poco alterado por eso. Estoy muy nervioso. Todo ese cuento me hizo muy mal.

Vortex:- Qué sé yo. Preguntale a Tuku que es el espiritista y anda con esas cosas.

Metro:- No es espiritista es vidente o algo así.

Grasún:- Otra no me queda.

Vortex:- Es lo mismo, espiritista, vidente, es el místico. Como sea sabe de esas cosas.

9 horas y 40 minutos:
Metro:- Yo tengo algo para contar.

Vortex:- Dale.

Metro:- Ayer estuve buscando precios de sacos y pantalones porque me quiero comprar un traje. Y en una de esas me salió por internet una foto de Gardel y tenía un sombrero, y por curiosidad lo busqué al sombrero de Gardel para ver cuánto salía uno como ese. Y no hay, es decir, estoy en Argentina y no puedo comprar una sombrero como el de Gardel.

¿Qué sigue, que no pueda comprar una camiseta del diez? Esto ya me parece un poco bizarro. Tengo que comprarlo por mercadolibre porque en mi ciudad no hay.

Entonces ya me picó la curiosidad, y me puse a buscar ropa de gaucho y también todo por mercadolibre. Y no era ropa de verdad sino que más bien parecían disfraces de gaucho. Y la cosa es que si fuera a comprar esa ropa, que no me alcanza, tampoco querría comprar un disfraz sino ropa de verdad.

¿Cómo puede ser que en mi ciudad no haya un solo lugar donde comprar ropa de gaucho o un sombrero de Gardel? Eso es extraño, vamos, no puede ser normal. Es como no sé, estar en México y no poder comprar un sombrero de charro.

Vortex:- Yo le tuve que pedir a una prima que mande del sur un mate de pata que había visto cuando viajé allá, porque acá no se consigue.

Grasún:- Hay muchas cosas que acá en Buenos Aires no se consiguen, como los chorizos salteños. El chorizo colorado del norte, que es medio picante. Acá no hay.

Y no sé hace cuantos años que no como un chivito. No me preguntes, ya perdí la cuenta.

Vortex:- No, si queres comer chivito lo tenes que encargar seguramente.

Metro:- Ves, eso podríamos hacer, juntarnos para comer un chivito. Yo también quiero.

Grasún:- La última vez que comí chivito, no sé, tendría como diez años en un viaje que fui al norte con mi familia y unos parientes nos invitaron.

Metro:- Debe ser que no somos de salir a comer afuera, porque seguramente la gente que va a las parrillas debe comer.

Vortex:- Claro, en un restaurante seguramente deben tener.

Metro:- Sí, pero qué sé yo, no es lo mismo hacer el fuego uno y todo eso. Por eso no voy a las parrilladas y cosas así. Siempre te sirven el asado seco. Prefiero hacerlo yo.

Grasún:- A mí me pasa lo mismo.

Vortex:- A mí no. Como que no da ir sola a una parrillada y sentarme ahí a comer. Además no me gusta que me miren cuando como y por lo general esos lugares están vacíos. Y no sé, me siento incómoda comiendo y que me miren los camareros. Por eso no salgo a restaurantes.

Es como que tiene que haber mucha gente para que yo me sienta parte de la muchedumbre y pueda pasar desapercibida entre todos los comensales. Tiene que haber gente para que me sienta segura.

Soy medio cagona, no ando de noche sola y no entro a lugares donde vea que no hay nadie. Un poco me asustan los hombres muy altos y cosas así.

Grasún:- Ahora que dijiste eso me hiciste acordar de algo. Antes de ayer estaba en la cerrajería como siempre y entró un lungo como de dos metros o más. Jamás había visto un hombre tan alto, pero además era raro, estaba todo cubierto de pies a cabeza, solamente le veía los ojos. Incluso tenía guantes puestos y una especie como de sobretodo o gabardina larga de color negro. Ancho de hombros, enorme, pero enorme mal. Me pidió que le haga una copia, se la hice y cuando se fue no se subió a un auto, era tan grande que otros dos señores lo llevaban en la caja de una trafic.

En mi vida había visto a un gigante. Dicen que es una enfermedad.

Metro:- ¿Un hombre con gigantismo decís?

Grasún:- Eso parecía. Era tan grande que para poder meterse en la camioneta tenía que agacharse y apenas pasaba por la puerta. Y yo dije ¨¡La mierda que sos grandote!¨ Pobre hombre.

Vortex:- Pobrecito, debe ser terrible para él que todos lo miren, por eso se debe tapar.

Grasún:- Antes de irse me preguntó por una panadería. Le indiqué donde estaba y me dijo algo raro, que estaba difícil conseguir buen pan de cebolla. Y yo no le dije nada, solamente sonreí como haciendo un gesto y se fue.

Hay cada uno que no se puede creer.

Vortex:- Yo tuve que atender a una chica gótica el otro día. Estaba como disfrazada o algo, no le quisimos preguntar a ver si nos responde que para ella es lo normal. Al margen de la ropa parecía bastante normal o por lo menos pretendía bien.

Bueno acá las brujas nos llevamos bien, nunca tuve un problema con ninguna. De vez en cuando vienen solamente a chusmear, y ahora con los celulares, el facebook y el Whatsapp es como que los chismes se han internacionalizado. Una se entera de todo.

10 horas y 1 minuto:
Metro:- Ahora viene eso del cierre de campaña y las elecciones. Yo todavía no sé, lo estoy pensando.

Grasún:- Yo voto a Macri. Tal vez no me convenga pero creo que es lo mejor.

Vortex:- Yo creo que voy a votar a Lavagna por no votar ni a Macri ni a Cristina.

Grasún:- A mí me convenció el ¡No se inunda más! Porque vos sabes, yo no voto por mí, no tengo hijos ni nadie que le afecte además de mí. Y creo que hacen falta esas obras por las inundaciones. Siempre me da mucha lástima ver a la gente inundada, y hace años vienen con ese problema. No quisiera que me pase a mí ni se lo deseo a nadie.

Por ahí en otras cosas no me gusta, pero no me importa siempre y cuando esa gente pueda por lo menos dormir en su casa, y no tenga que andar en botes. Yo la puedo seguir remando un poco más, soy joven y me la banco.

Metro:- Pasa que no me gusta esta izquierda, no me gusta la política económica de este gobierno, no me gusta esta derecha, pero lo que sí me gustaba era la política exterior durante el gobierno de Cristina, un poco. Por otro lado quiero más vigilancia en las fronteras, tal vez una visa y cosas así. Por ahí porque soy un poco xenófobo.

No me gustan los ingleses en las islas, ni cualquira que venga de afuera y no trabaje. Porque hay muchos que se aprovechan de nuestro sistema o de la buena voluntad que tenemos. Pero no los odio, no es que les tenga asco, porque yo sé que a nadie le gusta tener que ir a otro país a trabajar, yo les deseo lo mejor y ojalá les fuera bien en sus países. Pero a mí me da la impresión de que hay muchos extranjeros que no trabajan, se aprovechan de nuestro sistema y encima algunos vienen a robar o a traficar droga.

El gobierno de Macri no cumplió las expectativas de la gente. El sector privado debería ser el sector que lo estuviera acompañando, pero la gente particular y del sector privado se está quejando que les va mal. Por otro lado mucha gente no la quiere a Cristina aunque es un hecho que la mayoría estaba mejor económicamente, con o sin déficit, incluyendo el sector privado.

También hay que aceptar que votar a Macri es aceptar más prestamos al F.M.I. Y más deuda, y que votar a Frenández puede implicar su renuncia para dejarle la presidencia a Cristina. Son cosas que no sabemos pero que podrían pasar y ninguna sería buena.

Hay mucha gente que se endeudó y pidió prestamos y ahora no van a querer votar otro gobierno para que no les cambien los costos de las cuotas, etc.

También cabe la posibilidad de que votar a Frenández no cambie nada respecto de las políticas con el F.M.I. y tenga que recurrir al mismo de todas formas. Que es lo más probable.

Cuanto más lo pienso más me doy cuenta que ninguno de los dos combiene. Ninguno de los candidatos está proponiendo planes nacionales de nada, ninguno está prometiendo nada creíble o que por lo menos tenga una utilidad a largo plazo. Es como si tuvieran todo en el aire. Y eso me lleva a creer que no están contando ni siquiera con los supuestos recursos que se supone tendrían de ganar las elecciones, y eso es porque no van a hacer nada de eso ni les importa. Y me sorprende porque si yo fuera de la oposición me agarraría de cualquier argumento para ganar las elecciones, es decir, pondría en la mesa de debate un montón de otros temas que también son muy importantes.

Si yo fuera candidato no prometería nada pero si propondría hacer un montón de otras cosas que sí hacen falta, y que de todas formas habría que hacer, que yo sé que no tienen color, que no tienen partido, con el fin de capturar más votos ¿Cierto? Después de todo una campaña se trata de capturar votos de tu opositor. Yo al menos encontraría los puntos en común que tengo con mi opositor y los explotaría, como mínimo. Obligaría a mis opositores a votar a favor de mis propuestas en diputados y después los difamaría para hacerlos ver como inútiles que no son capaces de proponer lo que todo el mundo sabe y aprueba.

Yo pienso que la fórmula de Fernández tiene más oportunidades de ganar las elecciones aunque yo no los votaría ni en pedo, porque la gente quiere castigar a Macri y a Vidal.

Sin embargo lo que considero un verdadero peligro es el partido comunista, porque sé y estoy seguro que la gente y el país se puede bancar un gobierno liberal o neoliberal, un gobierno socialista de izquierda o derecha. Lo que no se puede bancar es un gobierno comunista. Y estoy convencido de que hay que bajarlos a toda costa. Porque esa gente cree que esto es una joda, no tienen ni siquiera noción de la magnitud de los daños que podrían ocasionar. Son un lado extremo de la izquierda y los extremos nunca son buenos, jamás lo han sido. Son como esos partidos de extrema derecha que no vota nadie pero tienen bancas en diputados. Porque en realidad no representan a nadie, ni siquiera a ellos mismos.

Vortex:- Deberíamos inventar un partido nosotros. Un partido con un nombre y premisa confusa para que nadie entienda lo que proponemos, y robarle a estos giles. Algo así como el partido Motochorro nacional social demócrata de las fuerzas armadas por el choripán, el fútbol y el futuro, y cuando todos estén confundidos tratando de entender exactamente qué mierda queremos hacer, pegamos el manotazo, nos afanamos todo y nos vamos en una moto.

Grasún:- Eso ya existe, se llama radicalismo, que es como el peronismo de derecha pero sin Perón y con más pan dulce.

Metro:- Jajajaja.

Vortex:- Jajajaja. Ay muy bueno ese.

Metro:- Bueno che, ya me voy.

Vortex:- Dale. Hablamos otro día.

Grasún:- Ok gente. Que les vaya bien.

Fin de la comunicación.

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